Deslucida modelo que fue esposa de dos impresentables. Vende.
La caída fashion de Jésica Cirio: lujo reciclado en una feria de Benavidez
La exmodelo, otrora ícono del glam criollo, vende sus carteras Chanel y Louis Vuitton en una feria barrial, tras los escándalos con Insaurralde y Piccirillo. ¿Se reinventa o se esconde entre perchas?
En la alta costura de la decadencia, la caída es más estrepitosa cuando los tacos fueron de aguja. Jésica Cirio, aquella figura que supo caminar por las pasarelas de la televisión y la política, ahora se desliza sigilosa entre percheros de una feria en Benavidez. Su nombre, que hasta hace poco era sinónimo de eventos caros y bodas televisadas, vuelve a sonar… pero por la liquidación de su ropero de lujo.
¿El dato? Se filtraron los precios de los objetos que, según Fernanda Iglesias en Puro Show, Cirio habría dejado en consignación tras la detención de su último ex, el oscuro broker Elías Piccirillo, hoy preso por una colección de cargos digna de un thriller narco: estafas, secuestro coactivo, drogas, encubrimiento y armas ilegales. Un verdadero catálogo de espanto judicial.
Alejada de las redes sociales —donde antes vendía fitness y risas forzadas—, Jésica intenta limpiar su aura sacándose de encima las marcas de un pasado que la vistió de apariencias. ¿Moda circular? Puede ser. Pero también una especie de exorcismo fashionista.
En la feria se ofrece, por ejemplo:
- Un bolso Gucci Marmont edición especial por 1890 euros
- Una cartera clásica de Chanel por 3500 dólares
- Una tote LV Neverfull de Louis Vuitton a 2500 dólares
Montos que hablan por sí solos: lujo importado que ahora se recicla en un hangar de provincia. Lo más llamativo es que varias de esas piezas serían recuerdos de su relación con Piccirillo. ¿Se trata de una movida ecológica o de una necesidad disfrazada de sustentabilidad?
Como si se tratara de una vendimia de pecados ajenos, la modelo deshoja su armario y, tal vez sin quererlo, expone más que sus carteras: expone un síntoma. El de una era que fue, donde el poder se vestía de Versace y la corrupción de gala.
Desde la boda multimediática con Martín Insaurralde hasta las fiestas con empresarios con prontuario, Cirio fue un ícono de la Argentina que mezcla champagne con causas judiciales. Hoy, su nombre se lee en perchas. Y su silueta se desvanece entre etiquetas de liquidación.
¿Puede una cartera de 3500 dólares cargar con tanto pasado? ¿Puede el lujo tener fecha de vencimiento?
El tiempo dirá si Jésica se reinventa o si simplemente bajó el telón con glamour de saldo.
¿Vos qué opinás de esta feria? ¿Es una estrategia de limpieza emocional o un manotazo de ahogada con glitter?
