La casa más cara en venta de Buenos Aires: una joya francesa en Palermo Chico que vuelve a brillar

En una de las cuadras más exclusivas y silenciosas de Palermo Chico —ese pequeño laberinto aristocrático diseñado por Carlos Thays y custodiado por embajadas, mansiones centenarias y jardines irrepetibles— acaba de ponerse en venta la propiedad más cara de la Ciudad de Buenos Aires.
2870 Av. Cnel. Díaz

Una residencia de estilo francés valuada en u$s 12.400.000, también disponible en alquiler por u$s 20.000 mensuales, que vuelve al mercado después de años de misterio, restauración y herencias de apellido pesado.
La casa, levantada sobre 1.234 metros cuadrados totales (983 m² cubiertos y 251 m² descubiertos), es un recordatorio vivo de la Belle Époque porteña, cuando Buenos Aires soñaba con parecerse a París y lo lograba sin esfuerzo.

Un pasado noble: el conde Zichy-Thyssen y la última gran tradición francesa en Buenos Aires
Durante décadas, la mansión perteneció al conde argentino-húngaro Federico Zichy-Thyssen, descendiente directo de Fritz Thyssen, el industrial alemán fundador del gigante metalúrgico ThyssenKrupp.
Zichy-Thyssen, fallecido en 2014, habitó esta casa como uno de sus bienes más preciados; aquí crió caballos árabes, organizó reuniones reservadas y mantuvo una vida de discreción absoluta típica del linaje.
Tras su muerte, el inmueble quedó cerrado, detenido en el tiempo, hasta que su sucesión permitió un proceso de restauración quirúrgica a cargo de equipos especializados en patrimonio histórico.
Restauración total: un hôtel particulier parisino en pleno Palermo
La residencia se despliega en tres plantas y mantiene cada rasgo del academicismo francés:
- mansarda de pizarra
- herrerías de hierro forjado
- puertas de nogal italiano
- boiseries recuperadas
- salones amplios con ornamentación clásica
- molduras doradas a la hoja
- chimeneas de mármol
- pisos de roble de Eslavonia
El arquitecto Julián Morassut, referente en renovación de propiedades patrimoniales, lo resume así:
«Es uno de los últimos ejemplos completos de la tradición francesa porteña que todavía se pueden habitar. Hoy es imposible reproducir algo así: por costos y porque ya no existen artesanos capaces de hacerlo.»

Hall imperial, salones de gala y un jardín francés con pileta infinita
El hall principal es un golpe de vista cinematográfico: doble altura, damero blanco y negro, columnas ornamentales y arcos neoclásicos que conectan con el living, el comedor y la galería hacia el jardín.
Ese exterior, diseñado por el paisajista Horacio Wilder Larrea, incluye terrazas de mármol travertino, pérgolas, un pequeño jardín francés y una pileta climatizada con borde infinito, casi imposible de ver en casonas históricas de CABA.
Al fondo, una casa de huéspedes independiente completa la escena: quincho con parrilla Wolf, toilette y una suite en la planta alta.
Cocina de alta gastronomía y bodega profesional
La cocina principal fue tratada como un espacio protagonista, no un mero servicio.
Cuenta con:
- isla revestida en mármol
- equipamiento Snaidero
- griferías Hansgrohe
- heladeras Sub-Zero
- cava climatizada
En el subsuelo, una bodega de roble francés con capacidad para más de 1.000 botellas completa el cuadro gourmet.
Suites, terrazas y una habitación principal de 100 metros cuadrados
En el primer piso se distribuyen tres dormitorios en suite, todos con vestidor y terraza privada al jardín.
En el segundo nivel aparece la master suite, un departamento propio dentro de la casa:
- 100 metros cuadrados
- dos vestidores
- baño en mármol Crema Marfil
- escritorio y estar íntimo
Tecnología invisible: lujo clásico con confort contemporáneo
Aunque se respira elegancia antigua, la casa está equipada con:
- domótica completa
- climatización sectorizada
- iluminación ERCO
- sistemas de seguridad de última generación
- ascensor hidráulico italiano
- garaje cubierto
- grupo electrógeno
- calefacción por radiadores
- aire frío/calor central
Es un equilibrio milimétrico entre patrimonio y vida moderna.
Área de Protección Histórica: un tesoro intocable
La propiedad integra el Área de Protección Histórica (APH) de la Ciudad. Eso significa que su fachada —y buena parte de su morfología original— no podrá alterarse, garantizando su conservación futura en un barrio que ya perdió muchas residencias similares en manos de embajadas o desarrollos institucionales.
El presente: una pieza de colección en el mercado premium
Hoy se ofrece en venta por u$s 12.400.000 y, según el aviso inmobiliario, también aparece listada en plataformas como Zonaprop por u$s 10.600.000, diferencia que refleja valores de referencia entre inmobiliarias pero siempre dentro del segmento ultraprémium.
La casa ofrece:
- 14 ambientes
- 5 dormitorios en suite
- 4 baños + 3 toilettes
- gimnasio
- jardín
- pileta climatizada
- dos cocheras cubiertas
- baulera de 30 m²
- despensa de 16 m²
- sector de servicio completo con dos habitaciones, dos baños y estar propio
Para Adriana Massa, responsable de la comercialización:
«Es como entrar a un hôtel particulier parisino, pero con tecnología contemporánea integrada. Es única en el país.»
¿Quién podría comprarla?
El público para este tipo de inmuebles es reducido y preciso:
- familias grandes de alto patrimonio
- empresarios internacionales
- embajadores o delegaciones diplomáticas
- compradores extranjeros que buscan privacidad y arquitectura histórica
A pesar del contexto económico argentino, el mercado premium sigue activo.
La razón es simple: propiedades verdaderamente irrepetibles mantienen su valor.
Y esta, por historia, ubicación y estado, es exactamente eso: una pieza de colección.
Quién fue Federico Zichy-Thyssen

Federico Zichy-Thyssen (1933–2014) fue un aristócrata argentino-húngaro, empresario, criador de caballos árabes y uno de los herederos más particulares de la rama local de la familia Thyssen, el clan industrial alemán que dio origen al conglomerado metalúrgico ThyssenKrupp. Nieto del magnate Fritz Thyssen y emparentado con la nobleza europea por la línea de los condes Zichy, creció entre Buenos Aires, Europa y los campos de la familia. Dueño de un patrimonio discreto pero significativo, administró estancias, colecciones de arte y una caballada de sangre pura que lo convirtió en figura respetada dentro del ambiente ecuestre. Su vida estuvo marcada por un bajo perfil extremo: evitó la exposición pública, vivió largos períodos en Europa y mantuvo un hermetismo casi legendario sobre sus bienes personales. La residencia de estilo francés de Palermo Chico —hoy en venta como una de las propiedades más caras de la ciudad— fue uno de sus activos más preciados y permaneció cerrada durante años tras su fallecimiento. La combinación de linaje aristocrático, tradición ecuestre y una fortuna administrada en absoluta reserva convirtió a Federico Zichy-Thyssen en un personaje singular del mapa social argentino del siglo XX y principios del XXI.
