La cazuela de mariscos que conquistó Mar del Plata: ¿la mejor del puerto?
Ernesto «Gastronómico Chef» Magneto
La cazuela de mariscos es un plato que ha sido preparado desde hace siglos en las costas, por gente que vive al lado del mar y sabe lo que es comer bien con lo que la naturaleza da. Imagínate: pescados y mariscos frescos, recién sacados del agua, combinados con papas, yuca, plátano y una cantidad de especias que hacen que el aroma se sienta a cuadras.

Se dice que esta cazuela fue creada para aprovechar lo mejor del mar. Primero, los indígenas la cocinaban usando hierbas y raíces que encontraban a su alrededor. Después, los españoles trajeron sus calderos y sus especias, y ahí fue que se mezclaron las cosas. Se empezó a preparar con más ingredientes, como el ajo, el comino, y esas papas que ahora no faltan en el plato.
Y claro, no es lo mismo en todas partes. En Chile, se hace con un toque de cilantro y merquén, mientras que en Colombia le ponen leche de coco y la acompañan con arroz o patacones. Pero el resultado siempre es el mismo: un caldo lleno de sabor, que se come despacio porque se disfruta con cada cucharada.
Así que si solo has comido asado toda tu vida, algún día te tienen que servir una cazuela. Porque no es solo un plato, es como si te contaran la historia de la gente del mar con cada bocado.
Mar del Plata. En el corazón del puerto, donde el aroma a mar y redes frescas son el pan de cada día, un clásico culinario levanta olas entre locales y turistas: la cazuela de mariscos de Marisquería Santa Rita. Este rinconcito gastronómico, que bien podría ser apadrinado por los mil mejores chefs del mundo, ofrece un plato que, dicen por ahí, podría ser la versión porteña de la «Capilla Sixtina» de los frutos de mar.
Una obra maestra al plato
¡Ni doña Petrona se animó a tanto! La cazuela de mariscos de Santa Rita llega humeante y rebosante de sabores marítimos. Tentáculos de pulpo, mejillones, camarones y pescados frescos se mezclan en una danza sabrosa con un toque de ajo y perejil. El secreto, aseguran los dueños, está en la frescura: «Acá el pulpo casi te saluda antes de entrar a la olla», bromeó un comensal.
El sistema de autoservicio: ¿un hit o un miss?
Santa Rita implementa un modelo sencillo pero efectivo: pedís, pagás y esperás que la magia salga de la cocina. Aunque el bullicio del salón puede ser un «tanguito desafinado» para algunos, otros destacan que esa informalidad le suma un toque bien marplatense. Al final del día, lo que importa es el sabor, y acá no se escatima.
Relación precio-calidad: ¿conviene?
En una economía donde las pymes pelean cada día para sobrevivir, Santa Rita ofrece un precio accesible y porciones generosas que hacen justicia a los bolsillos del pueblo. Ahora bien, estimado lector, ¿cree usted que este modelo podría replicarse en otras ciudades sin perder la frescura ni el alma del puerto? Reflexione y opine.
Un toque de teoría culinaria
La cazuela, plato que fusiona sabores y texturas, tiene su raíz en la tradición popular, donde cada ingrediente cuenta una historia. La ética de la cocina popular, diría cualquier chef top, es respetar al producto y cocinar con amor. En este contexto, Santa Rita se mantiene fiel al legado de los sabores honestos.
Receta tradicional marplatense de cazuela de mariscos
¡Esta receta captura los sabores auténticos del puerto de Mar del Plata! Es una preparación rica y abundante, perfecta para compartir.
Ingredientes (para 4 personas):
- 1/2 kg de mejillones frescos
- 1/2 kg de almejas frescas
- 250 g de calamares, limpios y cortados en anillos
- 250 g de pulpo cocido y troceado
- 300 g de camarones pelados
- 200 g de filetes de pescado blanco (merluza o lenguado), cortados en cubos
- 1 cebolla grande, picada finamente
- 1 morrón rojo, picado en cubos pequeños
- 3 dientes de ajo, picados
- 4 tomates maduros, pelados y triturados (o 400 g de puré de tomate)
- 1 taza de vino blanco seco
- 1 taza de caldo de pescado (o agua con un cubito de caldo de pescado)
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de ají molido (opcional, para darle un toque picante)
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite de oliva, cantidad necesaria
- Perejil fresco, picado, para decorar
Preparación:
- Limpieza de los mariscos:
- Limpiá bien los mejillones y las almejas, asegurándote de desechar los que estén abiertos y no se cierren al golpearlos suavemente. Reservalos.
- Base aromática:
- En una cazuela grande (preferiblemente de barro), calentá un buen chorro de aceite de oliva.
- Rehogá la cebolla, el morrón y el ajo a fuego medio hasta que estén tiernos y fragantes.
- Incorporación de líquidos y especias:
- Agregá el puré de tomate y mezclá bien. Cociná unos minutos hasta que se reduzca ligeramente.
- Añadí el vino blanco y dejá que se evapore el alcohol (unos 3-4 minutos).
- Incorporá el caldo de pescado, la hoja de laurel, el pimentón, el ají molido, la sal y la pimienta.
- Cocción de los mariscos:
- Añadí primero los calamares y dejalos cocinar unos 5 minutos.
- Luego sumá los mejillones y las almejas, tapá la cazuela y cociná hasta que se abran (desechá los que no se abran).
- Incorporá el pescado y el pulpo troceado, cocinando suavemente por otros 3 minutos.
- Finalmente, sumá los camarones y cociná 2 minutos más, solo hasta que estén rosados.
- Toque final:
- Probá el punto de sal y ajustá si es necesario.
- Decorá con perejil fresco picado y un chorrito de aceite de oliva crudo antes de servir.
Cómo acompañar:
Serví la cazuela bien caliente con una buena rodaja de pan casero o tostado, ideal para mojar en la salsa. También podés acompañarla con un vino blanco fresco de buena acidez, como un Chardonnay o Sauvignon Blanc.
¡Buen provecho!

Una invitación abierta
Si usted, amiga o amigo lector, siente curiosidad o tiene un secreto culinario que compartir, ¡no se quede con las ganas! Envie su opinión a lectores@palermonline.com.ar. Quién dice, tal vez su comentario inspire el próximo menú del chef de Palermo.
