lobaromana1

Los ataques contra Irán: división en Europa

Escalada global tras los ataques contra Irán: división en Europa, amenaza comercial de Trump y turbulencia en los mercados

Todos deben pagar más caro el combustible por que los sionistas no pueden convivir con el resto del mundo

La muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel provocó un terremoto político internacional que se extiende desde las calles europeas hasta los mercados energéticos globales.

Mientras parte de la diáspora iraní celebró el fin del régimen teocrático en varias capitales europeas, gobiernos y juristas internacionales discuten si la ofensiva militar se ajusta o no al derecho internacional. Al mismo tiempo, la crisis ya comienza a tener consecuencias económicas: suben el petróleo y el gas, se desploman bolsas en Asia y crecen las tensiones diplomáticas entre Washington y Europa.

Celebraciones en la diáspora iraní

Durante el fin de semana se registraron escenas de celebración entre sectores de la comunidad iraní en el exilio. En ciudades como Bruselas, Berlín y París, grupos de manifestantes festejaron la muerte de Jamenei y el posible colapso del régimen.

“Este es el mejor día de mi vida. El dictador ha muerto”, dijo un iraní residente en Bélgica mientras celebraba en el centro de Bruselas.

Sin embargo, el clima en las instituciones europeas es mucho más complejo. Aunque la Unión Europea ha sancionado durante años a Teherán por violaciones a los derechos humanos, la intervención militar abrió un dilema diplomático difícil de resolver.

El debate legal: ¿intervención legítima o violación del derecho internacional?

Uno de los puntos más controvertidos es si los ataques estadounidenses e israelíes se ajustan al derecho internacional.

El profesor de derecho internacional Marc Weller, de la Universidad de Cambridge, sostiene que no existe justificación jurídica válida para la ofensiva.

Según su análisis, el derecho internacional solo permite el uso de la fuerza en caso de defensa ante un ataque armado o con autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. Ninguna de esas condiciones se habría cumplido.

Por el contrario, la académica Rosa Freedman, especialista en derecho internacional de la Universidad de Reading, considera que el análisis jurídico debe contemplar el contexto geopolítico.

Desde esa perspectiva, argumenta que el programa nuclear iraní y las amenazas del régimen a otros países de la región podrían justificar la acción militar como medida preventiva.

El debate probablemente no tenga resolución formal: Estados Unidos posee poder de veto en el Consejo de Seguridad, lo que impide cualquier sanción internacional.

Europa dividida

Las reacciones dentro de Europa reflejan esa ambigüedad.

El canciller alemán Friedrich Merz evitó criticar directamente a Washington y sostuvo que “no es momento de dar sermones a nuestros aliados”.

En cambio, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó la ofensiva y la calificó como una escalada que pone en riesgo el orden internacional.

La diferencia de posiciones refleja una división creciente dentro de la Unión Europea respecto al uso de la fuerza y la relación con Estados Unidos.

Trump amenaza con cortar el comercio con España

La tensión diplomática escaló aún más cuando el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer un embargo comercial contra España.

El conflicto surgió después de que Madrid se negara a autorizar el uso de las bases militares de Morón y Rota para operaciones contra Irán.

“Podríamos cortar todo comercio con España. No necesitamos nada de ellos”, afirmó Trump durante una reunión en la Casa Blanca con el canciller alemán.

El gobierno español respondió señalando que cumple con sus compromisos dentro de la OTAN y que cualquier revisión de las relaciones bilaterales debe respetar la legalidad internacional.

Impacto económico global

El conflicto ya está generando efectos inmediatos en los mercados energéticos y financieros.

El estrecho de Ormuz —por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial— quedó prácticamente cerrado al tráfico marítimo debido al aumento de los riesgos militares.

Como consecuencia:

  • El petróleo Brent subió hasta cerca de 82 dólares por barril.
  • El crudo WTI alcanzó los 75 dólares.
  • El gas natural europeo se disparó más de un 22%.

Además, los mercados bursátiles asiáticos registraron fuertes caídas.

En Corea del Sur, el índice Kospi perdió más del 7%, mientras gigantes industriales como Hyundai, Samsung y LG sufrieron desplomes cercanos al 10%.

Un conflicto con consecuencias imprevisibles

Más allá del debate jurídico o político, muchos analistas advierten que la principal consecuencia del ataque podría ser un precedente peligroso en el sistema internacional.

Si las grandes potencias recurren cada vez más al uso unilateral de la fuerza, el sistema de reglas que surgió tras la Segunda Guerra Mundial podría debilitarse aún más.

En palabras del jurista Marc Weller, el riesgo es claro: si las potencias ignoran las normas cuando les conviene, cada vez será más difícil invocarlas cuando las violen otros.