Martín Pines, un estafador de manual y sus incautos de manual

Martín Pines, el estafador inmobiliario de famosos.

El problema no es el estafado, el problema son los incautos, los incautas. Tontos al 100%.

La estafa es un delito contra la propiedad o el patrimonio. En ocasiones se asimila al fraude, el timo y el engaño (dolo), pero aunque estén relacionados no se trata de lo mismo ya que estos últimos suelen formar parte del entramado de la estafa. De acuerdo a lo establecido en términos generales por los diferentes tipos de legislaciones, el delito de estafa es descrito como un acto de daño o perjuicio sobre la propiedad o el patrimonio de otra persona. Por lo general, los delitos de estafa son considerados de menor gravedad que otros (tales como el homicidio o el abuso sexual), pero la variedad de tipos de estafa hace que sea posible realizar tal nivel de daño a otros que las penas sean extremadamente altas para el criminal.

Una de sus víctimas fue Diego Peretti, quien recientemente contó la situación en una entrevista. El hombre lo dejó con una deuda millonaria.

 ¿Qué Sinifica incauto?

Que no tiene cautela. Ingenuo, cándido, que no tiene malicia.

Martín Pines, Estafador. Un vendedor de humo.

Martín Pines realizaba estafas a famosos del cine, televisión y el modelaje con una desarrolladora inmobiliaria: Grupo Hausland. El caso más conocido es el de Diego Peretti que contó en entrevistas que fue una de sus víctimas. Ahora Pines, con un pedido de detención y varias demandas en su contra, se encuentra prófugo en Israel.

Según contó Peretti el estafador le vendió dos unidades funcionales «sin tener la autoridad para hacer semejante operación», luego se fue del fideicomiso y lo dejó con una deuda millonaria. Algo similar relató el representante Leandro Rud, las modelos de su agencia y el productor Damián Bacman, entre otros.

Las acusaciones contra Pines

La principal acusación es de vender propiedades a altos precios y luego no entregarlas. Sin embargo, cada caso es diferente ya que algunas veces se caía el financiamiento y nunca los terminaba, en otros comercializaba inmuebles sobre los que no tenía potestad, y a veces cobraba adelantos y nunca los volcaba o registraba en el fideicomiso correspondiente. En los últimos tres años tuvo más de 20 acusaciones con más de 30 víctimas registradas.  

Según explicaron fuentes cercanas a Pines, él era seductor y al principio siempre contestaba, por eso es que era fácil creerle. Sin embargo, con el tiempo mostraba su verdadera cara. Una de las afectadas, contó que el estafador llegó a enviarle certificados de covid-19 para no dar la cara cuando descubrió que algo no iba bien.

Además, algunas de sus víctimas comentaron que una maniobra que solía hacer Pines era citar a los clientes en la puerta de un banco, luego de las 15. Aun sabiendo que no lo dejarían entrar, se ponía a reclamar y simulaba sí tener dinero, pero no poder acceder a él.

Actualmente Pines se encuentra prófugo. Además, tiene una orden de arresto que al principio decía no poder cumplir por un problema médico falso. La Justicia descubrió que se oculta en Israel luego de ubicar a parte de su familia en Uruguay.