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Milei suelta el dólar entre tiburones

Milei suelta el dólar entre tiburones: el “fin del cepo” llega entre deudas viejas, nuevos parches y promesas de humo

La épica libertaria de Javier Milei acaba de escribir su capítulo más delirante: con bombos, platillos y frases de salón de autoayuda, el Gobierno anunció el «fin definitivo» del cepo cambiario. Pero lo que vendieron como una revolución monetaria no es más que una vieja estafa reciclada, barnizada con tecnicismos para que parezca ciencia económica.

Desde este lunes 15 de abril, cualquier hijo de vecino podrá comprar dólares sin tope y sin impuesto… siempre y cuando pueda juntar la montaña de pesos que cuestan. El tipo de cambio oficial ahora flota entre un piso de $1.000 y un techo de $1.400, ajustándose un 1% mensual. En criollo: armaron una cárcel de bandas móviles para el dólar, mientras afuera del penal ya se escucha el bullicio de los mercados oliendo sangre.

¿Cómo funciona esta alquimia? Cuando el dólar se acerque al piso, el Banco Central saldrá a comprar. Cuando se acerque al techo, venderá. Siempre metiendo mano sin esterilizar la emisión. Un verdadero delirio, casi tan absurdo como confiar en que esta vez, sí, esta vez, no nos van a hacer volar por el aire.

Lo venden como un sistema copiado de Israel, Chile o Colombia, pero se olvidan un «pequeño detalle»: esos países tenían reservas, instituciones, moneda, credibilidad… todo lo que Milei destruyó a mazazos en menos de cinco meses. ¿Acá? Acá tenemos rezos, sobreendeudamiento y un Banco Central que es una carpita de circo llena de payasos sueltos.

La gran estafa: un nuevo préstamo que huele a muerto

Mientras Milei se saca selfies diciendo que hizo historia, la verdad brutal es esta: Argentina firmó su acuerdo número 23 con el FMI desde 1958. Sí, leíste bien: veintitrés programas, cero éxitos. Esta vez son 20.000 millones de dólares, de los cuales 15.000 son de «libre disponibilidad». Una orgía de deuda que algún iluminado ya definió como «refinanciar el Titanic mientras se hunde».

El préstamo es a una tasa del 5,63%, pagadero en 10 años. Casi como hipotecar tu casa para comprar fuegos artificiales para el 9 de Julio. Pero claro, según Caputo, el ex ministro del desastre macrista, «esto no incrementa la deuda». Un argumento tan sólido como decir que no engordás comiéndote tres facturas porque pensás hacer dieta «algún día».

El problema de fondo: creer que la fiesta es gratis

Milei promete que el mercado se ordenará solo. Que ahora sí van a venir las inversiones. Que la inflación bajará mágicamente como el maná bíblico. Pero, ¿de dónde sacarán los dólares para sostener el delirio?
Spoiler: De ningún lado. Porque la fiesta cambiaria se financia con deuda nueva, déficit fiscal camuflado, y una bicicleta financiera de manual.

El «levantamiento del cepo» es, en realidad, otro acto desesperado para comprar tiempo.
Tiempo para llegar a las elecciones de medio término. Tiempo para que los diarios titulen «milagro económico» mientras la inflación sigue destruyendo sueldos como un huracán arrasa ranchos. Tiempo para que la ilusión alcance a sostener una economía que ya está fracturada hasta en las costuras.

El marketing libertario vs. la historia

Javier Milei, que se vende como el «gran destructor del statu quo», está repitiendo paso por paso el manual de todos los gobiernos fracasados: pedir plata afuera, rifar la moneda nacional, atar el tipo de cambio con alambre y rogar que la próxima crisis explote en otra gestión.

¿Qué puede salir mal?
Todo.
Todo puede salir mal.

Porque las bandas móviles no son una solución mágica: son una pistola con balas marcadas. Basta un soplido en los mercados, una elección adversa, un cambio de humor global, para que el dólar huya como alma que lleva el diablo. Y entonces Milei no tendrá más remedio que hacer lo que juró nunca hacer: devaluar de verdad, a una velocidad que ni la motosierra podrá seguir.

Mientras tanto, nos entretienen con fuegos artificiales.
Nos dicen que somos protagonistas de «un cambio histórico».
Y mientras la banda suena, el Titanic sigue tomando agua.