La historia de un barrio no se mide solo en esquinas famosas o bares de moda. A veces, lo que está en juego son sus raíces más hondas. Hoy, el Regimiento de Infantería 1 “Patricios” y su predio en Palermo se convirtieron en el centro de la polémica: el gobierno nacional, a través de la AABE, anunció la subasta de los terrenos donde hoy funcionan el Portal Palermo (Jumbo y Easy), con fecha marcada para el lunes 6 de octubre.
La noticia sacudió la agenda barrial porque no se trata de cualquier manzana: allí late un pedazo de historia desde 1913, cuando los Patricios —símbolo de la defensa porteña— se instalaron en la zona.
El amparo de Pichetto
Miguel Ángel Pichetto, dirigente con pasado en todos los colores políticos, presentó un recurso de amparo para frenar la venta. Su argumento: el predio pertenece a los Patricios desde hace más de un siglo y está protegido por su valor histórico y patrimonial.
“La historia no se subasta”, lanzó Pichetto, pidiendo al Poder Judicial que suspenda el remate. El recurso denuncia que el Ejecutivo no puede vender tierras del Estado por simple resolución administrativa, sin pasar por el Congreso.
El predio y su valor
El lote tiene 42.044 metros cuadrados, con salida sobre Av. Cerviño y Av. Bullrich, lindero al Campo Argentino de Polo. Dentro se levanta el Pabellón del Centenario, una joya arquitectónica de 1910 declarada Monumento Histórico Nacional, que carga con una larga saga de promesas incumplidas de restauración.
El pliego de la subasta fija un precio base de 81,8 millones de dólares. El negocio inmobiliario mira con atención: la manzana entera equivale a oro urbano en pleno Palermo, a metros de los bosques, del Rosedal y del circuito gastronómico de moda.
Patrimonio en disputa
El corazón del conflicto está en el choque entre la necesidad fiscal del Estado y la defensa del patrimonio. Para el oficialismo, vender terrenos “ociosos” significa ingresos extraordinarios. Para los opositores, entre ellos Pichetto, se trata de un atropello contra la memoria barrial y la identidad porteña.
Vale recordar: el Regimiento de Patricios y sus jardines también están declarados Monumento Histórico Nacional. Eso convierte la operación en un terreno gris, porque la legislación impone límites estrictos a la venta y modificación de bienes protegidos.
Voces del barrio
Vecinos consultados en Palermo se dividen: algunos celebran la posibilidad de que se desarrolle un nuevo polo urbano, con viviendas, oficinas o espacios culturales. Otros, en cambio, ven en la subasta “otro paso hacia la pérdida de la memoria porteña”.
“Los Patricios son parte de la identidad del barrio, como la Plaza Italia o el Jardín Botánico. No podés vender eso al mejor postor”, sostuvo un habitué del Parque Tres de Febrero.
¿Qué puede pasar ahora?
El reloj corre: faltan días para el remate. Todo depende de la cautelar presentada por Pichetto. Si la Justicia le da curso, la subasta se frena. Si la rechaza, los oferentes levantarán la mano virtual el lunes.
En cualquier caso, el debate ya se instaló en Palermo: ¿se puede poner precio a la historia?
Fuente exclusiva: Palermo Online Noticias
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