En la pista central del predio donde se realiza la 126 Exposición Rural de Palermo este domingo se desarrollan concursos de emprendados, donde caballos y jinetes se visten con sus mejores «pilchas» y desfilan por premios.
Además, en todos los sectores y durante todo el día puede encontrarse alguna demostración o degustación, shows musicales y una excelente muestra de artesanías e indumentaria, atavíos típicos y productos regionales.
Las provincias argentinas muestran todo lo suyo en los stands institucionales y en el Salón de Regiones y Agroalimentos, exclusivo para gastronomía típica.
La Exposición es un lugar inmejorable para que las provincias muestren sus artesanías y trabajos tradicionales al público de todo el país que llegan a la muestra.
Así, Entre Ríos, Jujuy, Córdoba, Mendoza, Catamarca, Neuquén, San Juan, Formosa, La Rioja, Salta y Buenos Aires, lucen sus productos típicos y los comparten con el público.
«El público disfrutó de un sábado inolvidable en Palermo», explicaron los organizadores respecto de la víspera, tercera jornada de la muestra.
La exposición recibió decenas de miles de visitantes entre los cuales se observó presencia de todos los rincones de la Argentina y muchos extranjeros de diversa procedencia.
Otra vez el buen tiempo, alejado de las temperaturas invernales, contribuyó para que La Rural sea un paseo a privilegiar.
La tonada y sus costumbres denunciaban a un grupo de entrerrianos atraídos por la destreza de los jinetes y la belleza de los caballos.
Sencillos pero contundentes a la hora de las definiciones: «Esto es maravilloso», dijo la única mujer del grupo, y «todo» remarcó uno de los jóvenes cuando se le preguntó qué es lo más le gustó.
Hubo visitas de pueblos y ciudades distantes de la provincia de Buenos Aires, también de Río Negro, de Córdoba, de Misiones, de Mendoza de Formosa, de Salta y de San Juan, en delegaciones y grupos menos numerosos.
También los ponchos, en algunos casos, daban idea cabal de los lugares de origen. Cuyanos y salteños, los más vistos.
«Yo soy fierrero de alma», dijo Alberto, que con su familia llegó desde Marcos Juárez.
Sus dos hijos pugnaban por quién contaba primero lo que había hecho con los rasti y la esposa «Pini» quedó impactada por los puestos de indumentaria.
Coleccionando bolsas y folletos se iban de La Rural cuatro estudiantes de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
«Todo lo que nos interesaba lo vimos», dijeron, y sin tapujos apuntaron a «las promotoras» para definir lo que más les llamó la atención.
Las demostraciones con uso de animales concitaron la atención de multitudes durante todo el día al igual que los sitios donde se ofrecieron espectáculos musicales (canto y danza) como el caso de Santiago del Estero y La Matera de la UATRE.
En este último rincón fue incesante el desfile de paisanos de las poblaciones con mayor arraigo a la tradición.
Para cada una de las funciones del cine 3D se formaban colas y la sala estuvo colmaba todos los turnos. «Nos llamó la atención la cantidad de gente que vino de las provincias del norte», dijeron en el stand institucional de Chubut, donde las consultas fueron más por el avistaje de ballenas que por las pistas de esquí.
