Una de las esculturas más inquietantes jamás producidas es la representación de San Bartolomé, uno de los doce apóstoles de Cristo, quien llevó el cristianismo a la India y Armenia en el siglo I.
La Catedral de Milán es un testimonio duradero de la fe, la dedicación y la habilidad artística de generaciones de milaneses. Desde sus inicios en el siglo XIV hasta su estado actual, el Duomo ha sido un faro de espiritualidad y una obra maestra arquitectónica que continúa inspirando asombro y admiración en todos los que la visitan.
Se dice que, como muchos mártires cristianos, San Bartolomé sufrió una muerte insoportable: según una cuenta común, fue despellejado vivo y luego decapitado como castigo por convertir al rey de Armenia a la fe.
Esta pieza aterradora fue esculpida por el artista renacentista Marco d’Agrate. Es un raro ejemplo de un écorché (una figura que muestra los músculos del cuerpo sin piel) en escultura, producido con exquisito detalle a partir de un bloque de mármol en 1562.
La «capa» que se ve cubierta sobre el hombro del apóstol no es ropa sino su propia piel. Bartolomé la usa con orgullo, agarrando el cuchillo que lo desolló. A pesar de su tormento, se mantiene desafiante y severo en expresión – literalmente llevando su propio sufrimiento. Según la leyenda, Bartolomé continuó predicando a una audiencia atónita después de ser despellejado.
La postura del contraposto y la expresión determinada hacen un interesante paralelo al «David» de Miguel Ángel. Sin embargo, d’Agrate fue un poco más lejos – el tema aquí es (literalmente) desnudo con una notable precisión anatómica, el resultado del cuidadoso estudio del cuerpo humano por parte de d’Agrate. Cada vena, músculo y tendón está representado con un minucioso detalle.
La escultura única ha estado en la Catedral de Milán (Duomo di Milano) durante casi cinco siglos, recordando a los visitantes el poder de la fe duradera frente a la persecución religiosa.
La fiesta de San Bartolomé, uno de los Doce Apóstoles, se celebra por la Iglesia Católica cada 24 de agosto. Se cree que San Bartolomé murió mártir en Abanópolis (Armenia), una ciudad ubicada en la costa occidental del Mar Caspio, después de haber predicado en lugares como Mesopotamia, Persia y Egipto. Fue en Abanópolis donde el rey Astyages de Derbent lo condenó a morir desollado, es decir, que se ordenó que le arrancaran la piel, para luego decapitarlo.
La Catedral de Milán acoge actualmente una escultura que es una de las atracciones más vistas por los visitantes: San Bartolomé desollado. La imagen fue esculpida por Marco D’Agrate en 1562 y se encuentra entre los altares de la Presentación y de Santa Inés, en la parte derecha de la nave del imponente templo.
A primera vista, parece que el santo sostiene una túnica o paño, pero en realidad es su propia piel. «El santo, desollado vivo, lleva sobre sus hombros y alrededor de su cuerpo lo que parece un paño cuando en realidad es su piel, una clara referencia a las torturas infligidas por sus verdugos», se explica en el sitio web de la Catedral de Milán.
La obra de D’Agrate se enmarca en una corriente del siglo XVI que tenía gran interés en el estudio de la anatomía humana, por lo que es muy detallada en los músculos y los huesos. Al pie de la imagen se puede leer la frase: «Non me Praxiteles, sed Marcus finxit Agrates», que fue escrita por el escultor para precisar que fue él quien esculpió la obra y no Praxiteles, uno de los escultores más famosos de Grecia.
Cuando la imagen se colocó inicialmente fuera de la Catedral de Milán, atrajo la atención de muchos. Algunos años después, se trasladó al interior del templo, y en 1664 se colocó en su posición actual, «un lugar más adecuado para la admiración de los inteligentes del arte», según indica la Catedral.
Hasta antes de ser esculpida esta imagen, San Bartolomé se solía representar con un libro, en alusión al Evangelio, y con un cuchillo, en referencia al martirio que sufrió.
D’Agrate esculpió el San Bartolomé desollado después de que Miguel Ángel también representara el suplicio del santo apóstol en el fresco del Juicio Final, en la Capilla Sixtina del Vaticano.
Marco d’Agrate: Vida y Obra del Escultor Renacentista
Vida de Marco d’Agrate
Marco d’Agrate fue un escultor italiano del Renacimiento, nacido en 1504 en la ciudad de Agrate, cerca de Milán. Poco se sabe sobre su vida personal y formación, pero su trabajo está profundamente ligado a la tradición artística del norte de Italia. Se cree que recibió formación en el entorno artístico de Milán, una ciudad que en el siglo XVI era un vibrante centro de producción artística influenciado por el Renacimiento italiano y por la cercana escuela veneciana.
Obras Destacadas
- San Bartolomé desollado (1562):
- Ubicación: Catedral de Milán (Duomo di Milano).
- Descripción: Esta es, sin duda, la obra más famosa de d’Agrate. La escultura representa a San Bartolomé, uno de los doce apóstoles, en una inquietante imagen después de haber sido desollado vivo. La precisión anatómica de la escultura es asombrosa, mostrando músculos, tendones y venas en detalle. La figura del santo se muestra sosteniendo su propia piel como una capa, con una expresión desafiante a pesar de su sufrimiento. La inscripción al pie de la escultura dice: «Non me Praxiteles, sed Marcus finxit Agrates» («No fui hecho por Praxíteles, sino por Marco d’Agrate»), indicando el orgullo del escultor en su obra y la afirmación de su autoría.
- Otros Trabajos:
- Aunque San Bartolomé desollado es su obra más conocida, d’Agrate también realizó otras esculturas religiosas y seculares. Sus obras se caracterizan por un realismo detallado y una habilidad técnica que demuestran un profundo conocimiento de la anatomía humana, algo que era muy valorado durante el Renacimiento. Sin embargo, muchas de sus otras obras no han recibido la misma atención y reconocimiento que su famosa escultura en la Catedral de Milán.
Estilo y Influencias
Marco d’Agrate trabajó en un periodo en que el estudio de la anatomía humana y la representación fiel del cuerpo humano eran de gran interés para los artistas del Renacimiento. Influenciado por los grandes maestros como Miguel Ángel, d’Agrate adoptó un enfoque detallado y realista en sus esculturas, enfocándose en la precisión anatómica y el realismo expresivo. Sus esculturas muestran un conocimiento profundo de la estructura muscular y ósea del cuerpo humano, lo cual era resultado de la observación directa y, probablemente, del estudio de cadáveres, una práctica común entre los artistas de la época para mejorar su comprensión de la anatomía.
Legado
Marco d’Agrate dejó un legado importante en la escultura renacentista italiana. Aunque no es tan conocido como otros escultores de su tiempo, su obra maestra, San Bartolomé desollado, ha asegurado su lugar en la historia del arte. Esta escultura no solo es una muestra de su habilidad técnica y su conocimiento anatómico, sino también una poderosa representación del sufrimiento humano y la fe religiosa.
La obra de d’Agrate sigue siendo admirada hoy en día, tanto por su impresionante detalle técnico como por su impactante representación de uno de los más brutales martirios en la tradición cristiana. La escultura de San Bartolomé en la Catedral de Milán continúa atrayendo a visitantes y estudiosos del arte, manteniendo viva la memoria y el legado de Marco d’Agrate.
Historia de la Catedral de Milán (Duomo di Milano)
Orígenes y Construcción
La Catedral de Milán, conocida como Duomo di Milano, es uno de los edificios más emblemáticos de Italia y una de las iglesias más grandes del mundo. Su construcción comenzó en 1386 bajo el mandato del arzobispo Antonio da Saluzzo y con el apoyo del entonces gobernante de Milán, Gian Galeazzo Visconti. La catedral fue construida en el sitio de la antigua Basílica de Santa Tecla y la Basílica de Santa Maria Maggiore.
Estilo y Diseño
El Duomo di Milano es un magnífico ejemplo del estilo gótico italiano, aunque también incorpora elementos renacentistas y barrocos debido a su prolongado período de construcción, que se extendió por más de cinco siglos. La catedral es conocida por su fachada blanca de mármol de Candoglia, sus numerosas agujas y pináculos, y sus más de 3.400 estatuas que adornan el exterior e interior del edificio.
Etapas de Construcción
- Siglos XIV y XV:
- La construcción inicial se centró en la nave y las secciones inferiores del edificio. Arquitectos y artesanos de toda Europa participaron en el proyecto, lo que resultó en una mezcla de estilos y técnicas.
- Siglo XVI:
- Durante este período, la construcción avanzó lentamente debido a problemas financieros y políticos. Sin embargo, se completaron varias capillas laterales y la construcción de la fachada continuó.
- Siglo XVII:
- En 1572, San Carlos Borromeo consagró la catedral, aunque no estaba completa. Durante el siglo XVII, se realizaron esfuerzos significativos para completar la fachada y las torres. En 1628, el escultor Francesco Maria Richini diseñó una nueva fachada barroca, pero esta no se completó hasta el siglo XIX.
- Siglo XIX:
- El emperador Napoleón Bonaparte, quien fue coronado rey de Italia en la catedral en 1805, ordenó que se completara la fachada. El arquitecto Carlo Amati supervisó la finalización de la fachada neogótica en 1813.
- Siglo XX y XXI:
- Las obras de restauración y mantenimiento han continuado en la catedral a lo largo del siglo XX y XXI, asegurando que esta majestuosa estructura se mantenga en buen estado.
Características Notables
- Madonnina:
- La catedral está coronada por una estatua dorada de la Virgen María, conocida como la «Madonnina», que se colocó en 1774. Esta estatua, de 4 metros de altura, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Milán.
- Ventanas de Vidrio:
- El Duomo alberga algunas de las ventanas de vidrio más grandes del mundo, que representan escenas bíblicas y son un testimonio del arte del vitral.
- Capillas y Altares:
- La catedral cuenta con numerosas capillas y altares dedicados a varios santos y figuras religiosas. Entre ellos destaca la Capilla de San Carlos Borromeo, que alberga las reliquias del santo.
- Cripta y Tesoro:
- La cripta debajo del altar mayor contiene las tumbas de varios arzobispos de Milán. El tesoro de la catedral incluye una colección de objetos litúrgicos, relicarios y otros artefactos religiosos.
Influencia y Significado
El Duomo di Milano no solo es un centro religioso importante, sino también un símbolo cultural y arquitectónico de la ciudad y de Italia. Su construcción, que abarcó más de cinco siglos, refleja la evolución del arte y la arquitectura europeos. La catedral sigue siendo un lugar de culto activo, así como una atracción turística que atrae a millones de visitantes cada año.
