Incidentes entre dos grupos antagónicos se registraron esta tarde frente a la Legislatura porteña cuando se trataba en comisión un proyecto que pretende regular el trabajo de los peones de taxis.
El enfrentamiento callejero entre taxistas que responden al líder sindical Omar Viviani y otros agrupados en un sector que se denomina Independiente dejó un saldo de más de media docena de heridos y al menos dos automóviles de alquiler dañados.
Los incidentes se registraron cuando una marcha de taxistas independientes confluyó frente a la sede legislativa haciendo sonar las bocinas de sus unidades, pasado el mediodía. Según denunciaron desde ese sector, en determinado momento se abrieron las puertas de la Legislatura y desde allí salieron personas identificadas como afines a Viviani, las que agredieron a los manifestantes con golpes de puño y puntapiés a la vista de los numerosos transeúntes y sin que apareciera la policía.
«Hubo zona liberada por la policía. Los dejaron pegar y romper los autos sin ningún miramiento», denunciaron los independientes.
La iniciativa que enfrenta a ambos bandos es impulsada por el legislador kirchnerista Claudio Palmeyro y tiene el apoyo de Viviani, secretario general del Sindicato de Peones de Taxis.
Los taxistas independientes resisten el proyecto porque los obligaría a agremiarse, cuando en rigor son propietarios de sus propias unidades tras haberlas adquirido, en muchos casos en sociedad con otro chofer, a través de créditos del Banco Ciudad.
Según el proyecto que se está tratando en comisión, los trabajadores monotributistas o autónomos integrantes de sociedadesdeben pasar a trabajar en relación de dependencia.
Para Palmeyro, al sumar choferes sin relación de dependencia, los dueños de taxis evaden el pago de los aportes y contribuciones.
El legislador sostiene que los titulares de licencia de taxi acuden a la formación de sociedades con el fin de eludir el aporte a la Obra Social y también al Sistema Único de Seguridad Social.
Sin embargo, los independientes rechazan ese argumento y le retrucan a Palmeyro que, como monotributistas, cumplen con sus obligaciones fiscales y aportan a una obra social.
Los independientes afirman que el problema involucra a unos cinco mil choferes, que el sindicato de Viviani lo que pretende es quedarse con sus aportes, y que de aprobarse el proyecto del legislador kirchnerista numerosos conductores perderían su habilitación para trabajar.
