24 01 2024 el papa francisco pronuncia su 1

Buenos Aires despide al Papa mientras Milei ensayan devoción de utilería en Roma

Buenos Aires despide al Papa mientras Milei y Adorni ensayan devoción de utilería en Roma


Resumen:
Este sábado 26 de abril a las 10 de la mañana se celebrará una misa en la Catedral Metropolitana en homenaje al Papa Francisco, fallecido a sus 88 años. Pero mientras los fieles porteños preparan un adiós sincero, en Roma la delegación libertaria encabezada por Adorni hace proselitismo en nombre de un gobierno que tildó al Sumo Pontífice de “imbécil”, “representante del Maligno” y “zurdo”. La contradicción no es menor: ¿quién despide con honestidad al Papa argentino, y quién usa su muerte para sumar puntos en campaña?


La Catedral se viste de luto y memoria
Desde la madrugada del viernes comenzaron los preparativos frente a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en Bolívar y Rivadavia. Allí, donde descansan los restos de San Martín, será velado en espíritu el primer papa argentino. El arzobispo Jorge García Cuerva encabezará la misa a las 10 de la mañana, convocando a creyentes y no creyentes a despedir a Francisco con respeto y gratitud.

Afuera, las vallas ya delinean el perímetro del duelo, y adentro se acomoda el altar que tantas veces conoció a Jorge Bergoglio, en sus años como arzobispo. La escena es solemne, íntima, verdadera. No hay cámaras oficiales ni voceros del Estado. Solo el pueblo que supo ver al Papa como un vecino, un pastor, un referente de ternura en tiempos de crueldad.


El Papa del fin del mundo, entre nosotros
La historia de Francisco no puede desligarse de esa Catedral. Fue su casa, su trinchera, su lugar de oración. Ahí defendió a los cartoneros, a las víctimas del terrorismo de Estado, a los jubilados y a los migrantes. Ahí, entre bancos de madera gastados, se plantó contra los poderosos sin necesidad de micrófonos.

Fue desde ese altar que se enfrentó al menemismo, al kirchnerismo y también al macrismo, cuando hizo falta. No respondía a partidos. Respondía al Evangelio. Por eso su papado incomodó tanto: porque habló de misericordia en tiempos de ajuste, de justicia en tiempos de deuda, de dignidad en tiempos de miseria.


Mientras tanto, en Roma: hipocresía en traje slim fit
Y mientras en Buenos Aires se honra a Francisco con sinceridad, en Roma se despliega la caravana de los impostores. Manuel Adorni, vocero presidencial, encabeza la comitiva del Gobierno argentino que participará del funeral. El mismo gobierno que mandó al Fondo Monetario una carta de amor mientras insultaba al Papa con odio de púlpito de secta.

Javier Milei, desde su programa televisivo y redes sociales, no escatimó en agravios:
– “El Papa es el representante del Maligno en la Tierra”.
– “Es un imbécil que promueve el comunismo con sotana”.
– “Es el enemigo de las ideas de la libertad”.

Y ahora, mientras el cuerpo aún no descansa, sus delegados posan en Roma con gesto compungido, repartiendo condolencias que no sienten. Es una operación política disfrazada de devoción. Un uso político de la muerte, hecho por los mismos que despreciaron su vida.


¿La fe o el rating?
Mientras la Catedral porteña se llena de velas y rosarios sinceros, en Roma se prende otra mecha: la del marketing necrológico. ¿Qué hace un gobierno ateo, antiEstado, antiPapa, llorando a un Papa que combatió todo lo que ellos representan?

¿Desde cuándo la anarquía de mercado se arrodilla ante la cruz? ¿Por qué el Estado liberal libertario se toma un avión oficial para ir a una misa que consideran “parte de la casta”?

La respuesta es simple: porque Francisco, incluso muerto, sigue representando un capital simbólico que trasciende a todos. Y ellos lo saben.


La Catedral como espejo del alma nacional
Mientras tanto, la Catedral Metropolitana, templo de historia, fe y batalla, resiste. Allí donde descansan los restos del Libertador, se escucha otra vez la voz de Bergoglio, en ecos del pasado. Su presencia sigue viva en el recuerdo de los fieles que lo vieron lavar pies a indigentes, caminar sin chofer por la 9 de Julio o visitar a los enfermos sin cámaras de televisión.

La misa del sábado será el verdadero acto de Estado. No el avión con corbatas falsas en Roma, sino el rezo entre vecinos en el barrio porteño. Porque Francisco fue, es y será parte del alma argentina, y no un recurso electoral ni una excusa para aparecer en la tapa de los diarios.


Una última pregunta, lector:
¿Quién llora sinceramente a Francisco, y quién aprovecha su muerte para sacar rédito político?
¿Vos qué pensás?

Escribinos a: info@palermonline.com.ar
Porque en Palermo, como en la historia, no se olvidan las traiciones.