Carlos Thays

Carlos Thays, el paisajista de la Ciudad de Buenos Aires

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Carlos Thays, el paisajista que diseñó la belleza de la Ciudad de Buenos Aires

Carlos Thays, nativo parisino, nació el 20 de agosto de 1849. Su padre, quien murió en sus primeros años de edad, era un tipógrafo belga. Su madre era de Versalles.

Fue, además de arquitecto, paisajista y Director de Parques y Paseos de la Ciudad de Buenos Aires, botánico, periodista y escritor. Sus aportes no se limitaron a los parques y paseos que construyó a lo largo y ancho de la ciudad y el interior del país, también contribuyó al conocimiento científico sobre la flora de varias regiones de Argentina.

Éste aporte, quedó reflejado en su libro Les Fôrets naturelles de la République Argentine (1913), el cual escribió en base a sus numerosas expediciones científicas a lo largo y ancho del país.

Thays fue una persona ejemplar, trabajó para la humanidad sin distinción alguna. Su pensamiento y compromiso con la sociedad y las generaciones futuras, quedan plasmados y sintetizados en la siguiente cita célebre de Carlos:

«El hombre, sobre todo el que trabaja, necesita distracción y ¿acaso hay alguna cosa más sana, más noble, más verdadera, cuando se sabe apreciarla, que la contemplación de los árboles, de las hermosas flores, cuando son dispuestas con gusto?
El espíritu entonces descansa, las penas se olvidan monentánamente por lo menos, y el aspecto de lo bello, de lo puro, produce un efecto inmediato sobre el corazón.
El hombre vuelve enseguida ora al trabajo, ora en su familia, bajo el imperio de disposiciones más favorables que las que hubiera tenido sin esos momentos de contemplación encantadora».

Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires

Carlos Thays llegó a Argentina en 1889, contratado por un año, para diseñar y ejecutar la construcción del Parque Sarmiento en la ciudad de Córdoba. Originalmente su estadía en el país no iba a ir más allá de ese plazo, pero en Buenos Aires el intendente Francisco Bollini lo retuvo para hacerle una propuesta.

Fue así como en mayo de 1891 Carlos Thays se radicó en Argentina definitivamente, luego de ganar el concurso para ser Director de Parques y Paseos de la Ciudad de Buenos Aires; el cual ganó por decisión unánime. Desempeñó el rol hasta 1913.

En la Ciudad de Buenos Aires, creó y remodeló 69 plazas y paseos públicos en total. Entre los más conocidos podemos incluir a los parques: 3 de Febrero, Las Heras, Centenario, Lezama, Avellaneda, Chacabuco, Patricios, el Jardín Botánico, Barrancas de Belgrano; entre tantos otros ejemplos icónicos de la ciudad.

Carlos Thays.
Carlos Thays.

De este modo, queda en evidencia que la ciudad porteña le debe gran parte de sus sitios más bellos a este magnífico hombre. Es más, también es responsable de los distintos árboles que colorean el paisaje porteño. Trajo distintas especies que le fascinaron en sus expediciones por el país, queriendo aclimatarlas a Buenos Aires. Así, llenó la ciudad de jacarandás, lapachos, ceibos y palos borrachos, entre otros ejemplares tanto autóctonos como exóticos.

Por otro lado, su obra en el país no se limitó a la capital, también se encargó de 16 plazas en las provincias de la nación. Tampoco se limitó a la esfera pública. La alta sociedad, que advirtió el buen gusto de Carlos, también fue demandante de su trabajo. Entre los parques que hizo en la nación, podemos mencionar al 9 de Julio, de Tucumán, y al General San Martín en Mendoza.

Otros aportes al país

Los argentinos y argentinas le debemos otra cosa a Carlos Thays, que atraviesa muchísimo más nuestra identidad que los parques de la capital. Le debemos la posibilidad de establecer la cultura del mate a lo largo y ancho de nuestro territorio.

Antes de Thays, en Argentina la producción de yerba mate se basaba en la colecta silvestre. Por ende, para satisfacer el consumo interno se importaba yerba de Paraguay y Brasil. Fue en 1895 que recibió sus primeras semillas de yerba mate y también gajos de plantas.

Con los gajos no tuvo éxito. Pero con las semillas, desarrolló un método que imitaba a la naturaleza. En lugar de utilizar el aparato digestivo de una gallina, logró que las semillas germinen con una inmersión en agua caliente durante un tiempo prolongado, de días.

De este modo comenzó la producción industrial de yerba mate en el noreste argentino.

Otro gran aporte que hizo Carlos Thays fue sentar los precedentes para la creación del parque nacional de las Cataratas del Iguazú, lugar del cual quedó enamorado. De todas las regiones argentinas que visitó, las que más le llamaron la atención fueron Misiones con su selva y cataratas y el lago Nahuel Huapi, el cual no es necesario describir.