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Cavia, la calle más sofisticada del barrio de Palermo

Cavia, la calle más sofisticada del barrio de Palermo

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En una ciudad que parece vivir al ritmo de su propio caos, la calle Cavia es una pausa elegante. Una especie de suspiro en medio del vértigo porteño. Ubicada en pleno corazón de Palermo Deutsche, esta arteria corta pero coqueta se despliega entre la avenida Del Libertador y la calle Chonino, paralela a Scalabrini Ortiz y Jerónimo Salguero, con un aura que la distingue: es como si el lujo bajara de un Rolls-Royce y decidiera caminar.

Se la podría describir como el “caviar” urbano de Buenos Aires, no solo por su nombre sino por lo que representa: exclusividad, arquitectura sobria y una atmósfera que huele a jazmines caros y a muebles de caoba. ¿Exageramos? Tal vez. Pero vale la pena recorrerla para comprobar si estamos en lo cierto. Y si vos lector o lectora tenés alguna historia que contar sobre esta calle, podés enviarla a nuestro mail y sumarte a la conversación urbana.

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Entre Plaza Alemania y Casa Cavia: arte, flores y memoria europea

En su primer tramo, entre Libertador y Castex, Cavia te recibe con la elegante Plaza Alemania, una joyita verde que forma parte del pulmón cultural y paisajístico del Parque Tres de Febrero. Esta plaza, donada por la comunidad germana, tiene bancos con estilo bávaro, juegos infantiles bien cuidados y una fuente central monumental: el conjunto escultórico “Riqueza Agropecuaria Argentina”, del escultor Gustavo Eberlein, que celebra la fertilidad del suelo nacional en mármol de Carrara.

Y los viernes, como si la sofisticación también tuviera su costado terrenal, la Feria Itinerante de Abastecimiento Barrial se instala con productos frescos, quesos, embutidos y panes artesanales que parecen sacados de un libro de recetas del Tirol.

A metros de allí, y como si fuese el living refinado de Palermo, se alza Casa Cavia, un universo propio donde confluyen literatura, flores, diseño, gastronomía y arquitectura. Construida en 1927 por el noruego Alejandro Christophersen y renovada con mirada contemporánea por la arquitecta inglesa Stephania Kallos, esta casona mezcla historia con vanguardia. Se puede tomar un café mientras se hojea un libro, se conversa de arte, o se prueba un menú de autor acompañado por flores recién cortadas de su propia huerta agroecológica. Si Buenos Aires tiene un rincón que mezcla París con Buenos Aires sin caer en el cliché, es este.

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De Castex a Figueroa Alcorta: el tramo residencial de los secretos dorados

El segmento entre Castex y Figueroa Alcorta no tiene comercios, ni bares, ni ruido. Solo edificios residenciales que parecen escondidos detrás de un silencio que se impone. Las torres en las esquinas con Castex, Gelly y Figueroa Alcorta son verdaderos palacios verticales.

Una anécdota barrial ilustra este universo: un vecino que tuvo la suerte de ser invitado a uno de estos departamentos contó que el ascensor privado era más grande que su propio dormitorio. Al llegar, lo esperaba un hall con columnas de mármol y una lámpara de Murano. Ya en el living, encontró cuatro ambientes unidos, cada uno con una decoración temática: egipcia, americana, barroca y minimalista. ¿Exageración porteña? Tal vez. Pero es en estos relatos donde Cavia se vuelve mito.

Cavia del otro lado: entre caballos, patrullas y torres millonarias

Al cruzar Figueroa Alcorta, la calle deja su ropaje residencial y adopta una impronta más institucional. Se entra en el predio del Polo de Seguridad de Estado de la Policía Federal Argentina, donde funcionan la Policía Montada, Interpol, y otras dependencias clave. Desde allí, los caballos entrenan cada mañana entre eucaliptos, y los uniformados custodian el área con discreción. Es un rincón que mezcla poder, protocolo y vigilancia.

Pero del otro lado, como en una postal de contrastes, se asoman los fondos del Alcorta Shopping y las torres Le Parc, emblemas del boom inmobiliario de los años dos mil. En especial la Le Parc Cavia, que fue la torre más alta de Buenos Aires hasta 2015. Su valor simbólico y material es claro: más de 100 millones de dólares invertidos, 59.000 metros cuadrados construidos, y un nombre que en el mercado suena como sinónimo de éxito, status y, por qué no, aspiración.

La voz del barrio

Como cierre, una carta de lector que vale oro:

Fabián, 23 de junio de 2021:
«Hermosa calle, por casi 30 años me desempeñé realizando tareas de servicios en varios de esos edificios (yo y otros colegas éramos los plomeros del barrio). Entrar en esos edificios y departamentos tenías que tener chapa, referencias y ser el más conocido por los propietarios e inquilinos importantes. Qué placer fue todo eso.»

Y ahí está, la calle Cavia: entre la nobleza de los oficios y el perfume importado, entre los caballos de la policía y los pétalos de una floristería de diseño. Palermo tiene muchas caras, pero esta… esta es la más sofisticada.


¿Viviste o conocés historias de esta calle? Mandalas a lectores@palermonline.com.ar y participá de la memoria barrial.

Fuente exclusiva: Palermonline Noticias
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