Bodegón

Club Social Gral Alvear. Ruggieri 2736. El bodegón de Palermo

Club Social Gral Alvear. El bodegón de Palermo.

La idea de bodegón suele usarse en Argentina para nombrar específicamente a un establecimiento gastronómico cuya carta se compone de platos tradicionales y con precios accesibles. Estos lugares no se destacan por la sofisticación ni por la elegancia, sino que su principal atractivo es la calidad de la comida.

Web 
Teléfono: 011 4802 5445

LUNES A VIERNES DE 12:30 A 15:00 Y DE 20:30 A 23:00
SÁBADOS DE 20:00 A 23:00 HS.

CABA, ARGENTIN

Club Social Gral Alvear. Palermo. A metros de Parque las Heras y al fondo de un pasillo misterioso, un bodegón imperdible. Si o si probar la tortilla de papa, la milanesa a la fugazzeta y las papas rejilla.

«La tortilla de papas y el flan caseros son exquisitos!»
«Ni mucha variedad ni gran servicio pero las porciones son abundantes y es rico.»
«Exquisita comida casera a precios increibles!»

¿Cómo está calificado el Club Social General Alvear?
Club Social General Alvear está calificado por los viajeros de Tripadvisor en las siguientes categorías:

Comida: 4.5
Servicio: 4
Calidad/precio: 4.5

¿Club Social General Alvear ofrece comida para llevar?
Sí, Club Social General Alvear ofrece servicio de comida para llevar.

Excelente bodegón para ir con amigos, familia, pareja. La comida es excelente, te atiende 10 puntos, el lugar es chiquito y sin lujo pero no se necesita más. Siempre voy a volver.
Todo es bueno, recomendación la tortilla, las milanesas y el flan y/o budín de pan

¿Qué dicen las Redes?

Es un restaurante distendido que queda en el contra frente, se entra por un pasillo. La tortilla babe es imposible no pedirla. El resto de los platos están bien. Los precios son amigables

Se ingresa por un pasillo largo y al final se encuentra el lugar. Es un bodegón. Fuimos a almorzar. El lugar estaba vacío y de la nada se super llenó. Recomiendo ir temprano. Muy rica comida. En buen precio. La tortilla de papá para compartir es enorme y la individual también. Estaba riquísima y en el punto que la pedimos. Solo estaba un poco frío el ambiente pero era porque las personas al entrar dejaban la puerta abierta.

Extraordinario hallazgo de esta cantina con aires de bufete de club de barrio. Fui varias veces. ¿Por que lo elijo? Rica comida, porciones grandes, precios accesibles. La fórmula que nunca falla.

El Messi de los bodegones. Está todo bien ahí: tienen el menú que hay que tener. Mucho huevo con papa frita y milanesa, sifón de soda de vidrio de litro, tremenda tortilla, impecable revuelto gramajo para picotear de a varios, buenas pastas y un manjar el flan casero con dulce de leche. Lo mejor, todos los platos están bien hechos, salen ricos y en su punto justo. Y lo mejor de lo mejor, que con los precios no te deja a gamba. El lujo de comer con vino y postre y no tener que dejar un riñón con la cuenta. Es rústico, sí, pero limpito y bien atendido.
Para llevar o comer ahí. Es imprescindible reservar. Imposible no volver.