¿Hay presupuesto para la educación en Palermo? Entre promesas y realidades
Hoy, las calles de Palermo vuelven a llenarse de guardapolvos blancos, mochilas coloridas y el bullicio inconfundible del primer día de clases. Más de 10.000 alumnos de nivel inicial y primario retoman la rutina escolar en las instituciones del barrio, entre ellas la Escuela N° 9 D.E. 9 Juan Crisóstomo Lafinur, la Escuela N° 16 D.E. 9 República de la India, la Escuela N° 12 D.E. 9 Luis José de la Peña, la Escuela N° 7 D.E. 7 Juan Martín de Pueyrredón y la Escuela N° 10 D.E. 7 Nicolás Avellaneda. Sin embargo, la pregunta que muchos se hacen es: ¿llegarán los recursos prometidos? ¿Se harán las obras necesarias para garantizar un ciclo lectivo en condiciones dignas?
Las cooperadoras escolares, que deberían recibir apoyo estatal para sostener los establecimientos, denuncian que los fondos son insuficientes y dependen del esfuerzo de las familias para tapar baches estructurales. “Nos piden que juntemos plata para arreglar baños y comprar ventiladores, pero no hay un plan concreto de inversión”, afirmó Laura, integrante de la cooperadora de la Escuela N° 13 D.E. 9 Arminda Aberastury.
En la Escuela N° 21 D.E. 9 República de México, algunas familias se preguntan por qué las obras anunciadas el año pasado aún no se concretaron. “Dijeron que iban a mejorar la calefacción y seguimos con los mismos problemas”, expresó indignado Javier, padre de un estudiante de cuarto grado.
Las diferencias entre directoras alineadas con el gobierno y aquellas que denuncian falencias también son notorias. Mientras algunas evitan hablar de los problemas edilicios y educativos, otras advierten sobre la falta de recursos. “Cada año nos dicen que habrá más presupuesto, pero seguimos con docentes que pagan materiales de su bolsillo”, señaló una directora que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias.
El silencio ante la falta de obras es ensordecedor. Las autoridades educativas esquivan el tema, mientras los problemas en la infraestructura escolar se agravan. Las familias, docentes y alumnos son testigos de promesas incumplidas y una gestión que prefiere eludir el debate. ¿Por qué no se discuten abiertamente estas falencias? ¿Por qué el gobierno insiste en maquillar la realidad con discursos vacíos mientras los chicos estudian en condiciones precarias?
A nivel nacional, el panorama es diverso: mientras en CABA las clases comenzaron sin inconvenientes, en otras provincias los gremios docentes se sumaron a la medida de fuerza convocada por CTERA y otros sindicatos. Aun así, en Palermo, la comunidad educativa celebra este regreso con expectativas y muchas preguntas sin responder.
Cada aula abierta, cada docente enseñando y cada niño aprendiendo son pequeñas victorias, pero no pueden ser la excusa para ignorar los problemas estructurales. ¿Habrá inversión real en educación o solo discursos? Las familias de Palermo esperan respuestas y soluciones concretas.
Hoy, en la Ciudad, más de 350.000 alumnos de nivel inicial y primario vuelven a clases, miles de docentes en casi 2.000 escuelas ponen en marcha la herramienta más poderosa de libertad: la educación.
Por eso, en la Ciudad, es prioridad real y es el área con el mayor… pic.twitter.com/ycA1suUq9t
— Jorge Macri (@jorgemacri) February 24, 2025
