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Taxis en emergencia en la Ciudad de Buenos Aires

Taxis en emergencia en la Ciudad de Buenos Aires

Desde que desembarcaron en la Argentina, los taxistas se manifestaron en contra de las aplicaciones de transporte de pasajeros como Uber o Cabify. Consideran que no pagan los mismos impuestos que ellos, que practican la competencia desleal con prácticas de dumping, que no ofrecen seguridad al pasajero y que fugan el dinero que ganan fuera del país. Judicializaron sus demandas, pero hasta ahora las aplicaciones siguen funcionando.

Lo cierto es que después de que en un primer momento las aplicaciones seducían con sus precios, hoy suele ser más económico viajar con el tradicional auto negro y amarillo.

El taxi es el único servicio de transporte público que no recibe ningún subsidio del Estado.

Las aplicaciones ilegales les sacaron clientes durante la crisis económica del macrismo. Ahora la pandemia les está dando el golpe de gracia. Se estima que actualmente transitan las calles porteñas unos 15 mil taxis cuando hace un par de décadas eran más del doble. Y para los choferes que pagan unos $ 6.500 diarios de alquiler del auto, el drama se multiplica.

-Los medios más utilizados por quienes trabajan previo a la pandemia de COVID-19 eran el colectivo (61%), el subte (53%) y el tren (27%). Para los que estudiaban, los porcentajes de su uso variaban al 67%, 60% y 30% respectivamente  

-Casi ocho de cada diez encuestados que trabajaban con anterioridad a la pandemia de COVID-19 (79%) modificaron bastante o completamente sus hábitos de movilidad. Solo 2 de cada 10 señalaron que habían modificado poco o nada sus hábitos de movilidad.  

-El 86% del total de los encuestados que cursaban algún tipo de estudios al inicio de la pandemia, señaló haber modificado bastante o completamente sus hábitos de movilidad con el inicio de la misma. Únicamente un 14% de ellos los modificaron poco o nada.

-En el último mes, apenas 1 de cada 10 encuestados (10%) afirmó que había retomado sus hábitos de movilidad anteriores a la pandemia. Sin embargo, en el corto o mediano plazo y completamente vacunados, 6 de cada 10 respondientes reconocieron que era bastante probable (34%) o seguro (28%) que los retomarían.

-Los taxis, remises, Uber y similares fueron reconocidos como los más seguros, mientras que el colectivo, el tren y el subte fueron destacados como los medios de transporte menos seguros para la propagación del COVID-19.  

La bajada de bandera sale $111 mientras que cada ficha costará $11,10. También se actualizará la tarifa nocturna, que es un 20% por ciento más cara que la diurna a partir de las 22 y hasta las 6.

Durante esa franja horaria la ficha sale  $13,22 y la bajada de bandera tendrá un costo de 133,20. Las fichas caen cada 200 metros de recorrido o un minuto de espera en caso de estar el vehículo detenido.

Tacheros: Hay un 60% menos de vehículos

Después de la pandemia y según dijeron distintos referentes del gremio y los propios taxistas consultados, hay un 60% menos de vehículos de los que podrían estar en actividad. Hoy, por las calles porteñas circulan unos 15.000 taxis, cuando hace unos años eran 38.000.

El ser humano tiende a razonar haciendo uso de un sesgo cognitivo conocido como Principio de Causalidad Mínima, que implica atribuirle a un problema una única explicación.

Pero la realidad es que la actividad de los taxistas está en emergencia y, según advierten los más pesimistas, con riesgo de extinguirse más temprano que tarde, por varias causas.

Ocurrió que ingresaron al país las aplicaciones ilegales, pero también que en pandemia muchos choferes y dueños migraron a otras actividades porque se volvió carísimo mantener el auto sin recaudar lo necesario por la crisis sanitaria.

Hay que tener en cuenta que el taxi es el único servicio de transporte público que no recibe ningún subsidio del Estado.
Todos los consultados se sienten abandonados por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y lo hacen oir en sus manifestaciones aunque hasta ahora no obtuvieron respuesta.

La diputada Mara Brawer presentó un proyecto para que los licenciatarios puedan acceder a un auto 0 kilómetro de industria nacional con exenciones impositivas que tiene chances de salir y estaría consensuado con Juntos por el Cambio, pero mientras tanto el sector está en terapia intensiva y los que más sufren son los denominados peones de taxis.

Fabián Gustavo Buzzurro ya pasa largamente los 50 años y tiene décadas como taxista. Pero alquila el auto. Le encantaría vivir sólo como tachero, pero no puede.

Cada día, le tiene que dar 6.300 pesos al dueño del auto para que se lo dé para trabajar. “El costo del alquiler lo hago en 13, 14 horas. Si tengo suerte, en 12. Pero tengo mil pesos de gas y mil de comida. Eso me lleva a gastar unos 8.000 pesos por día aunque trabaje 15 horas porque lo que me queda de ganancia, me paga el viaje de ida y vuelta a mi casa», contó. Su segundo trabajo es como encargado en un garage en Flores. El que le permite pagar los gastos fijos.

Fabián duerme dos horas por día. Sabe que sobrevive, que la suya no puede denominarse una vida. Dice que muchos de sus compañeros peones pasaron a trabajar en aplicaciones, que a su modo de ver -que comparten todos los consultados- son las que van a extinguir la actividad del taxi en CABA si el Estado no hace nada al respecto.

Aunque los gremios reconocen que a un peón de taxi se le cobra en promedio entre 4.500 y 5.000 pesos el alquiler del auto por día, según el convenio colectivo de trabajo debiera funcionar de otro modo: el chofer le tendría que dar al dueño al final del día el 35% de la que recaudación. Pero hay mucha informalidad y la necesidad tiene cara de hereje.

Marcelo Mezotero, integrante de la Asociación de Taxistas de Buenos Aires, pone la crisis en números. «El Parque Automotor de CABA tiene 38 mil licencias y 25.000 renovadas. Son números aproximados. Creemos que unos 10.000 autos dejaron de trabajar, eso es alrededor de un 60% menos”, explicó.

El tema de las aplicaciones ilegales como Uber lo obsesiona y esta semana hubo otra movilización para pedirle al gobierno de CABA que las combata.

“El sistema de aplicaciones fuga cientos de millones de dólares que podrían ir, por ejemplo, a vacunas. Es impresionante. Vos hacés un viaje de mil pesos y el 30% va a la aplicación. Y Larreta tiene un discurso ambigüo, dice que son ilegales, pero no las combate”.

Mezzotero hace hincapié en el que el taxi es el único medio de transporte público que no recibe subvenciones del Estado. En ese sentido, están ilusionados con que prospere el prospere el proyecto de ley que inició Daniel Filmus y continuó Mara Brawer para la modernización de la flota de taxis.

Luis Fernández, presidente de la Asociación de Taxistas de Buenos Aires, recordó: «Hemos peleado y hemos logrado la extensión de la licencia por 14 años para los modelos hasta 2011. Y de 11 años para los de 2009-2010 11”. Pero está muy preocupado por la crisis del sector.

También dijo que alientan a los «compañeros» a que trabajen a porcentaje, sin que tengan que darle al dueño una suma fija cada día, pero cuando hay tanta necesidad es muy difìcil que el eslabón más débil de la cadena ponga condiciones.

Miguel Soto es Secretario de Organización del Sindicato de Peones de Taxi y está harto. Ya perdió la cuenta de la cantidad de veces que pusieron los taxis en la 9 de Julio para visibilizar el reclamo con un resultado nulo. “Pareciera que tuviéramos en Larreta a un enemigo. Estamos organizando un plan de lucha y la próxima vez vamos a llevar los autos, pero los vamos a dejar ahí, a ver si nos escuchan”, advierte.

Valeria Arrera trabaja en el taxi desde el 2001ee integra la comisión directiva de la Asociación de Taxistas de Buenos Aires «para que seamos mejor representadas las compañeras taxistas».

Consultada sobre por qué hay tan pocas mujeres al volante dice que la periodista Luciana Peker investigó en base a la misma pregunta y descubrió que son muchas las que figuran en la documentación del vehículo, pero muy pocas las que manejan.

Sin embargo, afirma que cada día son más aunque «es muy difícil ya que la mayoría somos sostén de familia, la pandemia no nos permitió esperar y muchas compañeras migraron al trabajo doméstico o fueron a cuidar adultos mayores”. El dato de porqué muchas mujeres eligen el taxi es triste: es una actividad en la que no tienen que ser jóvenes para poder ponerse manos a la obra.

Valeria denuncia el abandono del gobierno de CABA durante la pandemia. «Larreta no nos tuvo en cuenta como trabajadores esenciales y fueron cómplices de las aplicaciones, no hubo rebajas, sino hubo aumentos».

Y la desesperación por conseguir el sustento diario de muchas compañeras fue tal que en el peor momento de la pandemia no conoce a ninguna de las que siguieron trabajando que haya podido parar más de cinco días.

Por todo lo expuesto, sería imposible filmar en la Argentina actual una remake de la exitosa «Rolando Rivas, taxista». Pero estos profesionales del volante no piensan quedarse de brazos cruzados porque saben que ninguna derrota es definitiva y que la lucha es el único modo de conseguir cambios. Aunque cueste.

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