Oscar Wilde

Dramaturgo, poeta, novelista, ensayista, crítico literario, periodista y
conferencista irlandés, se destacó también por las expresiones de su
inteligencia.

Estudió en Dublin y Oxford, adhirió al esteticismo y en ese carácter dio a
conocer un libro de poesías y dictó conferencias en Estados Unidos sobre
el Renacimiento inglés.[. ] Continuador de Baudelaire, Wilde desarrolló la
teoría estética del arte por el arte,

Hacia fines del siglo XIX ahondó su teoría en diálogos y ensayos. Publicó
El retrato de Dorian Grey y El crimen de Lord Arthur Saville que
contribuyeron a granjearle la simpatía de la clase alta. Reflejó entonces
el mundo de la aristocracia en El abanico de Lady Windermere, Una mujer
sin importancia, Un marido ideal y La importancia de llamarse Ernesto.

La combinación de los detalles estéticos y los temas sociales vieron la
luz en París donde escribió Salomé, en francés. La representación fue
prohibida porque en la obra aparecían personajes bíblicos. Trabajó también
con mucha precisión en retratos de personajes y su entorno social, entre
ellos La duquesa de Padua y El ruiseñor y la rosa, además de artículos
periodísticos como Los modelos en Londres, Impresiones de Yanquilandia y
La invasión americana.

Tras un breve matrimonio con Constance Lloyd, del que nacieron dos hijos,
fue acusado de homosexualidad. Reconvino por difamación al padre de su
amante, pero fue a prisión por indecencia grave y condenado a dos años de
trabajos forzados. Allí escribió De profundis y La Balada de la cárcel de
Reading.

Cuando recuperó la libertad viajó a Francia, donde soportó en soledad
enormes privaciones. Falleció en París a los 46 años de edad, el 30 de
noviembre de 1900.

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde fue iniciado masón en la Apollo
University Lodge Nº 357 de Oxford, el 25 de mayo de 1875.
La Masonería Argentina recuerda al hermano que expresó las ideas
filosóficas institucionales a través de su obra y que mostró su temple en
los mejores y los peores momentos e instancias de su vida, supo expresarse
con grandeza de espíritu aún frente a las especiales características del
tiempo victoriano.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre