Una economía sin crecimiento.

Los datos difundidos esta semana sobre el primer trimestre de 2014 muestran una economía sin crecimiento. Este panorama no resulta sorprendente si se toma en cuenta que en una economía estancada, desde enero se sucedieron una devaluación del 15%, una significativa y generalizada suba de las tasas de interés y una fuerte contracción monetaria implementada durante los dos primeros meses del año.

Así, el Índice General de Actividad de O.J. Ferreres experimentó en marzo una contracción de 0,5 mensual en su medición sin estacionalidad. De este modo, la economía cayó por tercer trimestre consecutivo, esta vez en un 0,7% respecto a los últimos tres meses de 2013. Si bien, los distintos sectores muestran comportamientos disímiles, la producción manufacturera es la mayor responsable de esa evolución contractiva, con una caída de 4,8% a/a en marzo. Le siguen la actividad de la construcción y el comercio con bajas de 2,2% a/a y el transporte y comunicaciones que hace lo propio en 1,6%. Entre los sectores que se expanden, continúa destacándose el sector financiero (2,9% a/a en marzo), aunque a una tasa menor que en el pasado, acompañado por servicios sociales y de salud (2,5% a/a) y las actividades primarias (1,5% a/a).

Las estadísticas oficiales, aunque con rezagos, también capturaron la contracción en el nivel de actividad. El EMAE, mostró una variación nula en febrero en la medición sin estacionalidad. Además, el Estimador Mensual Industrial (EMI) del INDEC informó una baja de 1,8% mensual, sin estacionalidad en marzo de este año.

En concordancia con estas estimaciones de contracción de la producción industrial, el IPI de FIEL también reflejó un comportamiento similar. Así durante marzo el índice se contrajo un 1,6 % con respecto al mes anterior en términos desestacionalizados, acumulando una caída de 2,6% en el primer trimestre del año. Para FIEL, los sectores de producción de automotores, petróleo procesado y metalmecánica lideraron la caída.

Adicionalmente, distintos indicadores de demanda reafirmaron esta visión contractiva de la economía argentina. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), relevó una baja de 7,2% interanual en las ventas en cantidades en locales minoristas para el mes de marzo. En igual sentido, el Índice de Confianza del Consumidor elaborado por la Universidad Di Tella, cae 16,7% respecto a abril de 2013. Distintos indicadores mientras tanto, muestran una inversión con un comportamiento también negativo.

El día viernes 25 de abril, el INDEC dio a conocer los datos de Intercambio Comercial Argentino (ICA), que estaban programados para publicarse el martes pasado. Las exportaciones del mes de marzo de 2014 totalizaron USD 5.253 millones, desplomándose un 16% con respecto a igual mes de un año antes. Por su parte, las importaciones totalizaron USD 5.211 millones, con una disminución del 4% inter anual. De esta manera, por cuarto mes consecutivo, las exportaciones muestran un peor comportamiento al de las importaciones, reduciendo el saldo comercial hasta apenas USD 41 millones, cifra 95% inferior a la registrada un año atrás.

Cabe agregar, que estas cifras generaron dudas nuevamente, pues las cifras de exportaciones publicadas en el comunicado de prensa, difieren fuertemente de las que se observan en la base de usuarios, tanto para este año como para el 2013. Si bien los datos en los que se basan ambas publicaciones tienen un mismo origen, se registra una discrepancia de USD 7.400 millones realizadas en 2013, una cifra que representa el 92% del superávit fiscal registrado durante el año pasado.

Finalmente, la suspensión por parte del mismo organismo de los datos de pobreza e indigencia que debían publicarse esta semana de acuerdo al cronograma, dieron origen a nuevas sospechas acerca de la transparencia en el manejo y difusión de datos por parte de las autoridades de dicho organismo.