Alerta alergia: Un árbol llamado Platanus acerifolia o también conocido como Platanus hispánica.

Alerta alergia: Un árbol llamado Platanus acerifolia o también conocido como Platanus hispánica. Este árbol, para los neófitos, es el más común de Buenos Aires y es el culpable de la sintomatología respiratoria debida a este polen. Estos árboles no podía ser de otra manera los plantaron los milicos en la gestión del otrora Cacciatore.

Por Ernesto “pelusa” Magneto Especial Palermonline Noticias. NO soy familiar de Héctor Magnetto (Si no, estaría escribiendo en Clarín, es por ello que le hacemos el aguante a Pablo, aca en Palermonline.)

Por esta época del año, las calles de Palermo se llenan de una pelusa que provoca alergia en una importante porción de los vecinos. Viene de un árbol llamado Platanus acerifolia o también conocido como Platanus hispanica. Este árbol, para los neófitos, es el más común de Buenos Aires,. Sí, el que tiene esas “pelotitas” que se caen y de la que de desprenden esas “plumitas” molestas que causan alergia y que también dañan la vista.

Todos los profesionales coinciden en señalar que las alergias aumentan y mucho en primavera. Más del 20 por ciento de la población es alérgica a alguna sustancia. Y entre ellas, a estas molestas espinillas. Cada año, durante 20 o 30 días, se produce el mismo ritual. Esas “pelusas” llamadas espículas (ay Magneto, qué fino!) de los plátanos comienzan a inundar la ciudad. Y muchos vecinos van a parar a alguna guardia del Hospital Rivadavia o Fernández.

Según Magneto, la pelusita de estos árboles puede causar alergias debido a dos mecanismos: o bien irrita la conjuntiva ocular o bien las vías respiratorias. Por eso es que en la primavera los estornudos y las conjuntivitis aumentan tanto.

La salud de los pobladores de las grandes ciudades está cada vez más amenazada por la presencia cada vez mayor de agentes alergenos. Así se desprende de un estudio elaborado por la Red Europea de Aeroalérgenos que fue incluido por la Comisión Europea en su portal de Ciencia para Política Ambiental.

El aumento de la temperatura del planeta está afectando los procesos biológicos naturales de las plantas –polinización- y sus efectos se hacen sentir con mayor fuerza en la salud de la población de las grandes urbes.

El incremento de enfermedades respiratorias y de rinitis alérgicas son algunas de las consecuencias de estas alteraciones debidas al incremento del dióxido de carbono, la introducción de especies foráneas en el paisaje urbano y la eliminación de cultivos autóctonos en las zonas cercanas a las ciudades, entre otros factores.


¿Pero es el plátano el único culpable? Veamos.

Algunos estudios internacionales han indicado que la sensibilización o las alergias ante el polen de este árbol pueden ser sumamente variables, pero en todo caso no superiores a la de otras especies similares como el paraíso y el jacarandá. Todas ellas causan problemas oculares o alérgicos. Lo que ocurre, es que Cacciatore (Intendente de la Dictadura militar), entre otros intendentes, inundó nuestra ciudad de estos árboles, y no de paraísos o jacarandás. Salen más baratos y así pudo currar más con el presupuesto.

Es lógico que para los niños resulte simpático tirarse con esas “bolitas” aparentemente inofensivas. Pero la realidad indica que para muchas personas resultan un trastorno. Y este árbol fue plantado por sucesivas intendencias sin reparar en los daños que puede causar. ¿Podrá Macri eliminar esta molesta invasión en nuestras calles? Quien lo sabe.

El internacionalmente conocido Dr. Magneto nos aseguró que “la alergia es una respuesta exagerada de nuestro organismo al entrar en contacto con determinadas sustancias externas, conocidas como sustancias alergénicas o, simplemente, alérgenos”.

Muchos estamos expuestos a muchas de estas sustancias y, sin embargo, la mayoría de nosotros convivimos con ellas sin problemas. ¿Por qué? Porque la reacción inmune que nuestro organismo produce frente a estas sustancias es de baja intensidad y no la percibimos.

Pero la persona alérgica a una sustancia desencadenará una respuesta exagerada ante la misma sustancia. Resumiendo. La causa de una alergia no debe atribuirse a una sustancia en concreto, sino al individuo que la padece. Es el individuo el que está predispuesto naturalmente a desarrollar esa respuesta exagerada debido al contacto con las sustancias potencialmente capaces de inducir a una reacción defensiva en el organismo.

ARBOLES DE LA CIUDAD

La calle Honduras, en el barrio de Palermo, desde Gascón hasta Mario Bravo y su continuación Coronel Díaz hasta la Av. Santa Fe, conforman una hermosas galería verde de Tipas blancas. Este árbol autóctono de la zona subtropical de la República Argentina, decora distintas calles, plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires. Es un
árbol corpulento y de gran envergadura, de ramas ondulantes y floración fugaz amarillo-dorado que se manifiesta en el estío. En el mismo barrio, y avanzando por la Av. Santa Fe hasta Plaza Italia, en el Jardín Botánico hay una variedad importante de árboles que crecen en el país que lamentablemente, en la mayoría de los casos no están
identificados.

Muy cerca del lugar citado se encuentra la Av. Sarmiento, en cuya vereda que bordea el Jardín Zoológico podremos admirar una hilera de Plátanos casi centenarios, similar a la que existía hasta los principios de la década pasada en la vereda opuesta, la que fue cercenada para permitir la construcción de una playa de estacionamiento subterráneo. Aparentemente las profundas raíces de este hermoso árbol fueron la causa de la destrucción, quedándonos un paseo trunco, sin el complemento armonioso para conformar un sendero
arbolado. Su gran talla y amplia copa globosa de hojas caducas, producen una generosa sombra en el verano, por lo que está muy difundido por calles y paseos de Buenos Aires. Aspiramos a que estas líneas sirvan de modesto homenaje para aquellos magníficos ejemplares.

La Av. Sarmiento atraviesa el Parque 3 de Febrero o Bosques de Palermo, llegando hasta el Río de la Plata. Este espacio verde se extiende por los Barrios de Palermo, Belgrano y Núñez hasta el límite con la Provincia de Buenos Aires. En esta zona se hallan instalados varios clubes deportivos como el de River Plate o instituciones oficiales como el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires y la Ciudad Universitaria.

Recorriendo la Av. Figueroa Alcorta, que se extiende a lo largo de este parque desde el Barrio de Recoleta, podremos observar la mayoría de las especies arbóreas que adornan la ciudad, entre las que se destaca el Jacarandá, que en algún momento le disputó al Ceibo el honor de flor nacional. Este árbol autóctono del NO argentino es de fuste casi recto, pudiendo alcanzar los 20 m de altura que lo hacen elegante y bello con gran valor ornamental. La gran fiesta se produce cuando florecen los jacarandaes, a fines de la primavera y la Avenida se cubre con el azul-violáceo de sus flores, que retornan, en menor proporción para finales del verano. Los tramos de esta arteria,
desprovistos de árboles como el existente en el frente de la Estación de Televisión estatal (Canal 7), crean un vacío e interrumpen el armonioso despliegue de los jacarandaes.

La Av. del Libertador Gral. San Martín, que en gran parte corre paralela a la Av. Figueroa Alcorta, tiene una importante cantidad de árboles de gran porte, entre los que se destacan la Tipa Blanca y el foráneo Plátano. Los huéspedes de Buenos Aires no pueden dejar de visitar estas dos grandes avenidas consideradas entre las más atractivas de la ciudad.

La Av. 9 de julio, con poco más de 3 Km de extensión y algo superior a los 100 m de ancho, se desarrolla de Norte a Sur por los barrios de Retiro, San Nicolás, Montserrat y Constitución. Desde su nacimiento en Av. Del Libertador podemos dividirla en tres sectores: el primero hasta la Av. Córdoba; el segundo hasta la Av. Belgrano y el tercero hasta la Plaza de Constitución. También son tres los canteros verdes en la primera y tercera sección, con dos laterales y uno central. De las obras de arte instaladas podemos destacar tres: que representan tres épocas distintas del siglo XX a saber: las dos fuentes de bronce en la intersección con la Av. Córdoba, que conforman un conjunto simétrico de la “belle epòque”; el Obelisco de la década del ´30 con reminiscencias egipcias y aire Art Decó y la magnífica escultura,hidráulica de Gyulia Kosice, plástico y escultor nacido en la República Checa y nacionalizado argentino. Esta obra titulada “Monumento-Fuente a la Democracia” realizada en la década del ´90 tiene como sostén el espacio, hacia donde se elevan dos brazos de hormigón que sostienen a sus costados otros dos brazos más pequeños en el centro una espera de acero inoxidable que refleja el entorno y el tránsito de la Avenida. Es una escultura abstracto-geométrica en constante movimiento y se halla en la intersección con la calle Marcelo T. De Alvear.

En la segunda sección se mantiene la plantación primitiva de Tipas, Jacarandaes, Palmeras y diversos arbustos decorativos mientas que en la primera y tercera se realizaron plantaciones de varias especies entre las que predominan las de Palos Borrachos, también en estos dos sectores hay acacias, Tilos, Paraísos , Fresnos y otras variedades no autóctonas.

El Palo Borracho, árbol del Noreste Argentino, constituye el adorno más hermoso de esta región cuando se viste con sus flores rosadas. Es de fuste casi recto, de color verde y puede alcanzar los 20 m. También hay ejemplares de tronco abovedados y tienen su origen en el Noroeste de la República Argentina, sus flores son de un color blanco-cremoso y se desarrollan en los meses estivales y otoñales. Cuando el Samohú y Yuchán nombres indígenas de estos árboles, se colman de flores, la Av. 9 de julio es una fiesta de manchas de color. Hasta que no se efectuó una pequeña plantación de Lapachos, hace pocos años, en el tercer sector de la Av., Buenos Aires no contaba con este
hermoso árbol Alto y esbelto, de tronco recto, indígena del NE argentino y países limítrofes que generalmente florece antes de echar las hojas, transformándose su copa en un inmenso ramillete rosado. Merced a narraciones literarias, el Ombú es el símbolo de la región pampeana pero la realidad es otra ya que no es habitual hallarlo con
frecuencia. En la ciudad de Buenos Aires hay algunos ejemplares distribuidos en sus distintas plazas y parques. El Ombú es un árbol autóctono del NE argentino, de amplia y hermosa copa, con enormes y contorneadas raíces externas que forman un artístico pedestal.

Es más común encontrar en los paseos de Buenos Aires, el árbol conocido vulgarmente como Gomero del género Ficus, originario del NE argentino con el nombre guaraní de Ibapoy. El ejemplar más grande se halla en la Plaza San Martín, habiendo otros en Plaza Lavalle y Plaza Intendente Alvear de Recoleta, siendo estos los más populares de la
Ciudad.

Aledaño al barrio de Constitución se halla Barracas y muy cerca del límite nace la Av. Amancio Alcorta que se prolonga por los barrios de Parque de los Patricios, Nueva Pompeya y continúa como Av. Coronel Roca por los Barrios de Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo, finalizando en la Gral. Paz. Estas calles de aproximadamente 10 Km. de extensión van formando un suave arco para acompañar paralelamente a la rectificación del Riachuelo. La larga cinta asfáltica sirve de unión a los citados barrios y es como un sostén arbóreo de la zona sur.

Predomina la plantación de Tipas y entre otros ejemplares hay algunos de Jacarandaes y palos borrachos que le dan el toque de color. Esta gran arteria del Sur se diferencia de su similares del norte de la ciudad, Avenidas Figueroa Alcorta y del Libertador, por la carencia a de continuidad de las plantaciones; la escasez de árboles autóctonos decorativos; la adecuada forestación de algunos tramos de las plazoletas centrales y la falta de canteros en sectores que por su amplitud podrían construirse. Todas estas mejoras son factibles de
realizar por reparticiones municipales existentes, sin grandes erogaciones.

La ciudad de Buenos Aires tiene en distintas épocas del año, el color de las flores y hojas de sus árboles, pero lamentablemente sólo dispone de 3 m2 de espacio verde por habitante en contraste por ejemplo con la ciudad de Moscú que posee casi 40 m2 de espacio verde por habitante.

CAROLA DE PALERMO, LA TESTIGO DE ALERGIA

Toda mi familia, y particularmente mis hijos de 5 y 7 años, sufrimos de broncoespasmos, conjuntivitis y alergias debido a las pelusas de los plátanos que “invaden” nuestra casa. Eso sin mencionar el hecho de rotura de de ramas durante lluvias fuertes, taponamiento del desagüe pluvial, etc.

¿Será posible que nunca se trate seriamente este tema? ¿Se requiere mucho presupuesto para esto?

Hace 7 años que vivo en Araoz y Berutti, y hasta ahora, pese a los reiterados reclamos de mis vecinos y míos, todo sigue igual.

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