Autoinjuria: la conducta de dañarse a sí mismo

La autoinjuria es una patología que se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en varones, cuya edad de comienzo es la adolescencia, en donde el sujeto aprende a resolver los problemas que se le presentan, infligiéndose dolor físico.

Las conductas de autoagresión más frecuentes que muchas personas realizan de manera consciente e intencional son:

– cortes en distintas partes del brazo.

– quemarse con el cigarrillo diferentes zonas del cuerpo.

-privación de alimentos hasta llegar al desmayo.

-actividad física excesiva, que lleva a la persona a quedar exhausta.

Algunos de los factores que influyen en esta problemática son:

-historia de maltrato infantil o abuso sexual.

-familia disfuncional.

-baja tolerancia a la frustración.

-falta de habilidades sociales y resolución de problemas.

-esquemas cognitivos distorsionados, que son con los que se interpretan los hechos de la realidad.

Los actos de autoagresión NO tienen como objetivo el suicidio o que la persona quiera terminar con su propia vida, sino que las lesiones que el sujeto se auto provoca, tienen como fin poder aliviar el estado de tensión y ansiedad que generan los pensamientos y emociones negativos, producto de los conflictos que pudieron haber ocurrido en las relaciones interpersonales que el individuo mantiene.

Las conductas de autoinjuria se repiten porque el sujeto aprendió a calmar el estado de ansiedad mediante el dolor físico, y al experimentar la sensación de alivio después de realizar dichos actos, hacen que se mantengan en el tiempo.

Podemos ilustrar esta situación con un ejemplo práctico:

“Juana es una adolescente que discutió con su novio. Como no recibe mensajes por parte de él, a medida que pasan las horas aumenta su estado de ansiedad y angustia y sólo logra calmarla con un corte leve en su brazo”.

La conducta de Juana es una forma disfuncional de resolver el conflicto con su novio: “por tu culpa me lastimé, la próxima vez que no respondas a mis mensajes puedo dañarme peor”.

En caso de repetirse la misma situación, el novio de Juana debería de actuar igual porque de lo contrario, lo único que se lograría seria reforzar la conducta desadaptativa de ella: “si no logro lo que quiero me lastimo”.

La falta de tratamiento de esta problemática puede terminar en suicidio consumado o en lesiones graves en la piel u otras partes del cuerpo, por eso no se deben minimizar dichos episodios y menos cuando ocurren con cierta periodicidad.

¿Cómo es el tratamiento?

El abordaje terapéutico se diseña de acuerdo a la gravedad y cronicidad de las conductas de autoinjuria. Debería de ser interdisciplinario y con una estrategia en común. El tratamiento tendría que incluir:

-Psicoeducación al paciente y a la familia sobre cómo funciona este tipo de problemática.

-Terapia Cognitiva Conductual.

-Red o contención familiar.

– Tratamiento Farmacológico y Acompañante Terapéutico en los casos que sea necesario.

Para mayor información:

Psicólogo Santiago Gómez

Director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva

(Matrícula: 15.159)

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