La histórica Confitería El Águila.
La histórica Confitería El Águila, una construcción de reminiscencias Art Nouveau que cuenta con entrada independiente por Avenida Sarmiento.
Confitería El Águila.
El ex zoo, inaugurado en 1888, se caracteriza por su estilo victoriano, y sus pabellones, declarados Monumentos Históricos Nacionales, reflejan los rasgos arquitectónicos de cada uno de los países de origen de las especies a las que aloja (chino, hindú, morisco y grecorromano). “Confitería El Águila”, ubicado en el predio del ex Jardín Zoológico de la Ciudad
“Eduardo Ladislao Holmberg”, actual Ecoparque Interactivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La histórica Confitería El Águila

La Confitería del Águila es un edificio de valor patrimonial declarado junto al conjunto escultórico y paisajístico del resto del Ex Zoológico de Buenos
Está en la avenida Sarmiento 2715, en el edificio donde funciona el Centro de Arte y Naturaleza, administrado por la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF), que por estos días es sede de BIENALSUR 2019.
Fuentes oficiales aclaran que la concesión no afecta al Teatro Sarmiento, que posee 250 ubicaciones e integra la programación del circuito oficial del Complejo Teatral de Buenos Aires (dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad).
El Jardín Zoológico de Buenos Aires
El Jardín Zoológico de Buenos Aires estuvo desde su creación vinculado al desarrollo social y cultural de la ciudad. El primer antecedente del zoológico de Buenos Aires, se remonta a 1875, cuando se instala una sección zoológica en el Parque 3 de Febrero para albergar animales útiles y peculiares.
Este objetivo se consolida cuando en 1888 se crea el Jardín Zoológico como institución autónoma e independiente del parque, pensada como espacio que educa y entretiene. “El Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires (JZ) es un ejemplar único”… que exhibe, “… la mayoría de los edificios construidos en sus inicios. Pero la característica principal que lo reivindica como un ejemplar único en su especie, es que ha sido distintos zoológicos. Elementos característicos de cada uno de ellos quedaron acumulados, convirtiéndose en un museo de sí mismo. Detrás de ese casi omnipresente pintoresquismo arquitectónico (única faz señalada desde la historiografía urbana y de la arquitectura porteña), se encuentran huellas, fragmentos y piezas completas de arquitecturas que dieron respuesta a diferentes programas institucionales y a imaginarios cambiantes”. “El zoo porteño estuvo conformado desde sus comienzos por la conjunción de cinco dimensiones programáticas: la estética, la del entretenimiento, le educativo didáctica, la científica y la productiva.
A lo largo de su historia, estas dimensiones se entrelazaron, se interpusieron, prevalecieron unas sobre otras; pero nunca desaparecieron”. “La visita al zoológico fue una tradición que se enraizó en la cultura europea. Era el acceso a un inmenso y lejano mundo. No solo a animales, también a árboles exóticos y plantas, objetos propios de distintas etnografías y a la arquitectura basada en el lenguaje de formas de otras culturas que determinaban el paisaje”. En el año 1889 se aprueba la localización actual del zoológico y la Comisión Asesora del primer director, Eduardo L. Holmberg, confecciona junto a éste el plano de conjunto para el predio asignado. La aprobación de dicho plano, señala el momento en que comienza a cercarse el terreno, a conformarse el jardín con los senderos y a levantarse los primeros edificios que albergarían una serie de especies exóticas compradas en esos años a la casa Hagenbeck de Alemania.
Este espacio se convierte en Monumento Histórico Nacional en el año 1997 por Decreto 437/97. Entre 1904 y 1924, durante la dirección de Clemente Onelli, se incorporan al Jardín Zoológico nuevos edificios, entre los que se encuentra la Confitería del Águila.
El lujoso edificio diseñado por el Arq. Virgilio Cestari se inaugura en 1905 por Santiago Canale y era una sucursal de la confitería homónima que funcionaba en Callao y Santa Fe. La confitería tenía una terraza de expansión hacia el interior del parque, valorizando su acceso principal desde el interior del mismo y su acceso secundario desde la calle. Este pabellón con reminiscencias art nouveau, diseñado por el arquitecto Virgilio Cestari, fue encargado a instancias de Santiago Canale para que fuera la sucursal de la confitería homónima que funcionaba en Callao y Santa Fe.
Inaugurado en 1905, era un edificio muy concurrido por las familias porteñas que iban allí a una “especial” ceremonia del Té pero a la inglesa. Este edificio de importante escala con un desarrollo alargado en dos niveles y terrazas en la planta superior es de construcción tradicional de estructura de muro portante de ladrillos y perfilería de acero. Las cubiertas y entrepisos son de bovedillas excepto el espacio central de la planta alta que presenta una cubierta de estructura de madera y chapa. La fachada originalmente revestida en símil piedra posee ornamentación de guirnaldas, mascarones, cartelas y formas vegetales y curvas. Se destaca especialmente la escultura que corona el acceso y las acróteras con cabeza de águila que decoran las esquinas. Las características constructivas, estéticas y tipológicas, en particular de su envolvente, le otorgan al edificio de El Águila un valor arquitectónico, paisajístico y testimonial.
En la década del 90, El Águila sufrió modificaciones al ser transformado para ser utilizado como restaurant. Esta transformación alteró su espacio interior provocando la pérdida de la condición material de muchos de sus elementos constitutivos, como el revoque de los muros, el cambio en la paleta de colores, la incorporación de instalaciones como una parrilla y la ampliación del sótano, así como la pérdida de su simetría original. El edificio se encuentra en relativo buen estado de conservación estructural a pesar de un leve hundimiento del terreno, probablemente causado por filtraciones de agua producidas por fallas en los pozos de bombeo cloacal y una fisura en fachada hacia el interior del Ecoparque. La construcción es de mampostería de ladrillos portantes con vigas y bovedillas planas en las alas laterales y cubierta de madera y chapa en el volumen central. Se advierten problemas de humedad ascendente en las fachadas laterales y principal hacia Ecoparque.
El sistema de desagües pluviales combina canaletas que recogen el agua de la cubierta a 4 aguas con desagües embutidos que bajan hasta las cubiertas planas y de ellas a nivel cero. Existen problemas de filtraciones en casi la totalidad de las canaletas de desagüe y en algunos de los tramos verticales coincidentes con los embudos. Los revoques se encuentras deteriorados en los sectores principalmente donde han ocurrido filtraciones; como es el caso en el ingreso por Sarmiento, donde se han desprendido tramos de revoque dejando a la vista las piezas de hierro oxidadas. También en los premoldeados presentan fracturas y desprendimientos menores por la oxidación de piezas metálicas de anclaje que han quedado al descubierto.
Asimismo existen costras negras y blancas profusamente distribuidas en las guardas, cornisas y cargas del edificio. Las carpinterías son de madera y se encuentran a la vista, barnizadas y se propone conservarlas de este mismo modo. Las celosías que pudieran haber existido ya no están en los vanos. Y en líneas generales únicamente se deberán reponer carpinterías en los sectores donde se ejecutarán demoliciones y serán necesarias nuevas carpinterías en réplica o relación al conjunto.
Ahora bien, antes de comenzar de terminar la nota, los quiero invitar a que sumen cualquier experiencia que hayan tenido sobre este tema y quieran compartir. Desde anécdotas hasta lugares que quieran sumar al listado, todo será bienvenido. En Palermonline, podés participar de las notas escribiendo mediante la Carta de Lectores; los aportes son agradecidos y nos muestran por donde es el camino a seguir.
EL AGUILA HOY: Águila Pabellón
El restaurante se llama Águila Pabellón, y está ubicado en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires.
Águila Pabellón: ¿Cómo es el menú del restaurante que propone un viaje a la Buenos Aires del 1900?
Algunos de los platos que están en el menú de Águila Pabellón son ojo de bife con papas fritas, milanesa de carré de cerdo con puré de boniato, pollo confitado con crema de hongos y papas, pesca de estación, ñoquis souffle de espinacas gratinados con queso azul y tarta de remolachas.
Para los que deseen visitar el lugar en el horario de la merienda, encontrarán en el menú medialunas con jamón y queso o rellenas con frutos rojos, pastelera y dulce de leche, alfajores, tostados, brownies y cookies, entre otras cosas.
Dónde queda Águila Pabellón
Águila Pabellón se encuentra en avenida Sarmiento 2725, en el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires.
El restaurante está abierto de martes a domingos, de 12 del mediodía a las 12 de la noche. Si bien se puede obtener mesa por orden de llegada, también tienen disponible una web desde la que puedes realizar reservas.
El pabellón de la Confitería “El Águila” sufrió modificaciones de acuerdo con su funcionalidad. Hubo un tiempo para oficiar como Centro de Arte y Naturaleza de la Universidad Tres de Febrero y para la década de los 90 fue transformado para ser utilizado como restaurant. Este hecho modificó el espacio interior y los elementos y material de construcción como por ejemplo el revoque de los muros, el cambio en la paleta de colores, la incorporación de instalaciones gastronómicas y también sufrió la pérdida de su simetría original.
Con un claro desarrollo alargado en dos niveles y terrazas en la planta superior es de construcción tradicional con estructura de muro portante de ladrillos y perfilería de acero. Las cubiertas y entrepisos son de bovedillas excepto el espacio central de la planta alta que presenta una cubierta de estructura de madera y chapa. La fachada, originalmente revestida en símil piedra, posee ornamentación de guirnaldas, mascarones, cartelas y formas vegetales y curvas. La magnificencia de la escultura que corona el acceso da identidad al pabellón. Se trata de una cabeza de águila que también decora las esquinas.
Su construcción es de mampostería de ladrillos portantes con vigas y bovedillas planas en las alas laterales y cubierta de madera y chapa en el volumen central. Una gran tarea de puesta en valor debió restaurar fracturas edilicias y desprendimientos, piezas en estado descubierto sufrieron oxidación y hasta el movimiento del suelo generó grietas y filtraciones. Se trabajó en la reposición de nuevas carpinterías, respetando la relación con el conjunto.
El frente del edificio bordea la avenida Sarmiento y la parte posterior tiene vista al parque, donde algunas aves conviven perdiéndose en el paisaje, como pavos reales o maras que habitan el Ecoparque.
El predio ha sido declarado Monumento Histórico Nacional mediante Decreto N° 437/1997. Aquí, el Gobierno porteño elaboró una nueva concesión, al igual que hizo con otros edificios del Ecoparque, como la Casita Bagley, donde hoy funciona un café. Es por lo que el edificio Pabellón Confitería “El Águila” dentro del Ecoparque de Palermo reabrió como un restaurante a cargo del grupo gastronómico Abridor.
Las características constructivas, estéticas y tipológicas, en particular de su envolvente, le otorgan al edificio de “El Águila” un valor arquitectónico, paisajístico y testimonial como un eslabón que nos conecta a su génesis, resignificando el presente.
El trabajo de puesta en valor, diseño, arquitectura y el interiorismo estuvieron a cargo de un equipo, liderado por la arquitecta Diana Lisman, quien llevó a cabo este proyecto de 562 m2 en un predio que actualmente cuenta con 42 edificios históricos, 27 obras de arte (esculturas y monumentos) y obras decorativas (fuentes, mástiles, ruinas bizantinas), 9 puentes y 3 lagos: Azara, Darwin y Burmeister.
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