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La ludopatía en clave artística.

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La ludopatía es una patología que consiste en la alteración progresiva del comportamiento por la que el individuo experimenta una necesidad incontrolable de jugar, por encima de cualquier consecuencia negativa.

¿Qué es una persona ludópata?
La adicción patológica a los juegos de azar y las apuestas se conoce como ludopatía. Esta adicción consiste en un deseo irreprimible de jugar pese a que la persona es conciente de las consecuencias. El origen etimológico de este término se encuentra en el latín.

¿Cómo se cura la ludopatía?
El tratamiento de la ludopatía puede incluir los siguientes enfoques: Terapia. La terapia conductual o la terapia cognitiva conductual pueden ser útiles. La terapia conductual utiliza la exposición sistemática a la conducta que deseas olvidar y te enseña estrategias para disminuir tu necesidad de apostar.

¿Cuáles son las consecuencias de la ludopatía?
La ludopatía (adicción al juego) puede tener consecuencias profundas y duraderas en tu vida, por ejemplo: Problemas en las relaciones. Problemas económicos, como la bancarrota. Problemas legales o encarcelamiento.

¿Cómo se puede ayudar a una persona Ludopata?
Consejos para ayudar a un ludópata
Acompáñale a terapia. ..
Asume que tiene un problema.
Haz preguntas sin juzgar.
Haz que relacione el juego con sus problemas.
Bríndale información sobre su adicción.
Ayúdale a buscar nuevos intereses.

¿Por que Lotería de la Ciudad no hace campañas contra el juego clandestino y trabaja seriamente en la cura de los ludopatas?

Justamente. Que buena pregunta, A través de «bingos virtuales» que funcionan en redes sociales, el juego clandestino creció significativamente, muchos empleados y personal de Lotería mantiene redes ocultas porque son parte del negocio. Sí se terminan los ludópatas, se terminan las ganancias. El negocio de las habilitaciones, el cambio de premios por más dinero. En timba está todo inventado, fraudes incluidos.

¡No le deseo la muerte a nadie, pero que no me falte trabajo!, dicho de un funebrero. ¡El muerto, muerto está! o ¡A rey muerto, rey puesto!