El Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID) llevó adelante una movilización frente a OLGA, el canal de streaming de Palermo fundado por Miguel Granados, Bernarda Cella y Luis Cella. Reclaman que más de 80 trabajadores no cuentan con convenio colectivo de trabajo y denuncian la negativa de los directivos a dialogar.
El reclamo sindical
El martes al mediodía, en la esquina de Humboldt y Cabrera, pleno corazón de Palermo, se vivió una escena que marca un nuevo capítulo en la disputa laboral dentro del mundo del streaming. El SATSAID organizó una protesta frente al canal OLGA mientras se transmitía en vivo Soñé que volaba, el programa insignia de Miguel Granados.
Según el gremio, al menos 80 trabajadores y trabajadoras del canal no están contemplados dentro del convenio colectivo de trabajo 634/11, que ya se aplica en otros espacios de streaming como Luzu TV y Gelatina.
El prosecretario gremial del SATSAID, Pablo Storino, explicó:
“Estas acciones buscan que los compañeros sepan que tienen derechos. El streaming es hoy un nuevo formato de comunicación y debe respetar las condiciones laborales como cualquier otra rama audiovisual”.
Negativa al diálogo
La protesta no fue la primera. Ya a fines de julio, el sindicato había organizado la “caravana del streaming”, que incluyó una recorrida por distintos estudios para visibilizar irregularidades laborales.
En el caso puntual de OLGA, Storino denunció que los directivos se niegan desde hace meses a dialogar con el gremio. La intención del sindicato era ingresar con delegados para hablar con las autoridades y con los trabajadores, pero la puerta permaneció cerrada.
“La empresa se niega a recibirnos. Queremos avanzar en la regularización, pero ellos se cierran en un silencio absoluto”, afirmó Storino.
Contexto del conflicto
El SATSAID, conducido a nivel nacional por Horacio Arreceygor, viene desplegando una campaña de concientización para equiparar las condiciones de los trabajadores del streaming con las de la televisión tradicional y las productoras audiovisuales.
La organización gremial sostiene que, pese al auge del streaming y a las grandes audiencias que generan canales como OLGA, persisten condiciones laborales precarias: contratos informales, falta de aportes y ausencia de reconocimiento gremial.
En la manifestación estuvieron presentes representantes de distintas secretarías del sindicato, entre ellos Mariana Vincent (Cultura) y Darío Aguilar (Finanzas), además de delegados de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.
Sin respuesta de la empresa
Hasta el momento, los dueños de OLGA —Granados y los hermanos Cella, hijos del histórico productor de Susana Giménez— no emitieron ninguna declaración pública sobre el reclamo sindical.
Incluso, según informó iProfesional, se intentó contactar al socio mayoritario vinculado a la industria textil, pero no hubo respuesta.
Palermo como escenario de la protesta
El barrio de Palermo se convirtió en epicentro de esta pulseada laboral. La esquina de Humboldt y Cabrera, punto neurálgico de bares, estudios y productoras, se llenó de pancartas, bombos y banderas sindicales.
Los vecinos se encontraron con un clima de protesta poco habitual en esa zona, mientras el streaming de OLGA seguía transmitiendo puertas adentro. La intención del sindicato fue clara: visibilizar frente a la audiencia y frente al barrio que el crecimiento del streaming no puede estar por fuera de las leyes laborales.
El futuro del streaming y el trabajo
El SATSAID advierte que no se trata solo de un conflicto aislado con OLGA, sino de un debate estructural sobre el futuro del trabajo en la era digital.
“Quienes prestan servicios en el streaming tienen derechos respaldados por la legislación vigente. Si trabajás en streaming, tenés derechos”, remarcan desde el gremio.
La pregunta que queda flotando es inevitable: ¿lograrán los trabajadores del streaming ser reconocidos en las mismas condiciones que el resto de la industria audiovisual, o las nuevas plataformas seguirán resistiendo a encuadrarse bajo las normas laborales?
¿Vos qué opinás? ¿El streaming debe regularizarse bajo los mismos convenios que la televisión o debería funcionar bajo un esquema distinto, más flexible?
Escribinos a lectores@palermonline.com.ar y sumate al debate.
