Mes Del Compostaje

Mes Del Compostaje en la Ciudad de Buenos Aires.

Mes del Compostaje: la Ciudad ofrece alternativas para compostar

Se celebra desde el 22 de marzo (día mundial del agua) al 22 de abril (día internacional de la tierra) por ello ofreceremos en este mes información referida al tema.




“Principios del compostaje”

Las lombrices tienen la capacidad de alimentarse con materia orgánica (con cierto grado de degradación previa) y con sus heces generan un humus de excelente calidad. Es por eso que el vermicompost posee una mayor concentración de nutrientes que el compost. Las especies de lombrices apropiadas para el vermicompostaje son aquellas que tienen una alta adaptabilidad a diferentes tipos y condiciones de residuos, una rápida digestión, una alta tasa reproductiva y un rápido crecimiento. Generalmente, se suelen utilizar lombrices californianas (Eisenia fetida). Sin embargo, puede intentarse con otras especies.

De que se trata el Mes del Compostaje

El Mes del Compostaje es un festejo mundial descentralizado que va del Día del Agua (22 de Marzo) al Día de la Tierra (22 de Abril)  donde se promueven al compostaje en todas sus formas y escalas buscando generar conciencia que solucionen el enorme problema de la basura generando fertilidad para los suelos.

Empezá a compostar en tu casa

El compostaje es un proceso biológico que permite transformar nuestros residuos orgánicos en compost: un abono natural que resulta muy nutritivo para las plantas. Se trata, entonces, de una técnica muy fácil y efectiva para “reciclar” aquellos residuos que generamos en nuestra cocina y que, por lo general, descartamos por considerarlos basura.

TIP
La Ciudad tiene Centros de Compostaje en Palermo, Chacarita y Villa Soldati

¿Qué son los restos verdes?

Los restos verdes son una fracción de los residuos sólidos urbanos compuesta por hojas caídas, césped cortado, restos de flores y ramas de diámetro menor a 10 centímetros.

Ubicación Centros de Compostaje

• Velódromo de la Ciudad: Av. Belisario Roldán 4650, barrio de Palermo.
• Cementerio de la Chacarita: Av. Guzmán 680, Chacarita, barrio de Chacarita.
• Parque Indoamericano: Av. Castañares 4050, barrio de Villa Soldati.

¿En qué consiste la valoración?

En los centros se realiza un proceso de compostaje aeróbico en hileras en el cual la materia orgánica se descompone por acción de los microorganismos y la transforman en un compost.

¿Qué es el compost?

El compost es un abono natural utilizado como fertilizante de suelos, que aporta estructura, material orgánico y nutrientes al mismo, mejorando considerablemente las condiciones del suelo.

¿Qué sucede con el compost que se obtiene de la valorización de los restos verdes?

El compost obtenido del proceso es entregado a las empresas de mantenimiento de espacios verdes y áreas del Gobierno de la Ciudad que lo necesiten. Se utiliza para sembrar césped, en jardines, en canteros y en las huertas que tiene cada Centro. Para seguir consolidando la economía circular y mejorar los suelos de nuestras plazas y parques.

 ¿Por qué compostar?

Los residuos sólidos urbanos (RSU) generados dentro de nuestros hogares no conforman un material homogéneo, sino que se encuentran compuestos por diferentes fracciones: tenemos residuos húmedos (aquellos que habitualmente conocemos como “basura”), materiales potencialmente recuperables (es decir, los “reciclables”) y también residuos orgánicos.

Obtener un abono de elevada calidad para nuestras plantas, sin ningún tipo de producto químico.

Beneficios del compost

La utilización de compost (o del vermicompost) en el suelo trae aparejado diversos beneficios tanto en su estructura como en la composición química y biológica del mismo. Al ser un material poroso, el compost permite mantener una correcta aireación y humedad en el suelo. Asimismo, es un producto rico en nutrientes y macronutrientes de fácil absorción para las plantas, beneficiando así su desarrollo. Por último, al ser un fertilizante natural, puede sustituir los fertilizantes sintéticos, generando beneficios económicos como así también sobre la salud del suelo.

¿Qué puedo colocar en mi compostera?

El primer paso para comenzar a compostar correctamente es conocer qué residuos orgánicos se generan dentro del hogar y cuáles son los que se pueden compostar, ya que no todos son aptos para hacerlo. En general, los restos orgánicos que se generan en los domicilios provienen de la cocina (restos de alimentos) o de los jardines (poda y mantenimiento). Sin embargo, no todos se pueden compostar. Los que si son aptos para ello son los restos de cocina provenientes de la preparación de alimentos (sobre todo: hojas verdes, frutas, hortalizas y tubérculos, legumbres, verduras y cereales). Particularmente, se pueden distinguir dos tipos de residuos orgánicos:

• Los que aportan mayoritariamente carbono y se suelen denominar “restos marrones”: hojas secas, chips de madera, viruta, aserrín, servilletas, cartón y papeles (no plastificados), cáscaras de frutos secos, entre otros ejemplos.

• Los que aportan mayoritariamente nitrógeno y se denominan “restos verdes”: yerba, cáscaras de frutas y verduras, restos de café, pasto recién cortado y flores, por mencionar algunos.

Para que el proceso de compostaje se desarrolle apropiadamente es imprescindible que la relación entre los restos marrones y verdes sea apropiada. Para tener una idea, se suele decir que lo recomendable es agregar 3 partes de restos marrones y 1 de verdes.

Lista de materiales aptos para compostar:

Verdes

Restos de plantas, flores y pasto. Cáscaras y carozos de frutas y verduras. Frutas, verduras, panificados y conservas (estén o no en buen estado). Yerba, borra de café, saquitos de té e infusiones. Cáscaras de cítricos (naranjas, pomelos y limones)

Marrones

Hojas secas y restos de ramitas. Cáscaras de frutos secos4. Virutas y aserrín de cualquier madera. Servilletas, papel y cartón (no deben estar impresos ni coloreados; tampoco mezclados con plástico). Cáscaras de huevo (trituradas).

NO se deben incluir los siguientes materiales:

Ningún tipo de carnes (ni rojas, ni blancas) u otros tipos de restos animales. Lácteos. Restos con grasas o aceite. Apósitos o pañales. Heces de perros y gatos. Materiales no degradables (como vidrio, metales o plásticos). Residuos químicos-sintéticos, pegamentos, solventes, gasolina, petróleo, aceite de vehículos o pinturas. Tabaco (ya que contiene un biocida potente como la nicotina y diversos tóxicos). Detergentes, productos clorados, antibióticos o residuos de medicamentos. Muchos de estos materiales (como los lácteos, restos de carnes, grasas o aceites) no se deben introducir en la compostera porque son de lenta degradación y atraen vectores como moscas, mosquitos, roedores y diversos tipos de insectos.

¿Cómo empezar?

Lo primero que se debe conseguir para comenzar a compostar es un contenedor apropiado, denominado compostera domiciliaria.

Hay diferentes modelos de composteras

Hay diferentes modelos de composteras

Hay diferentes modelos de composteras

Hay diferentes modelos de composteras y no existe uno que sea mejor que otro: el más eficiente será el que mejor se adapte a tus necesidades (según tus preferencias, el espacio disponible, la cantidad de residuos generados, etc…).

Monitoreo del material

Ya mencionamos que el compostaje es un proceso biológico llevado a cabo por microorganismos. Es por ello que hay que tener en cuenta que, para que los mismos se desarrollen adecuadamente, deben estar en un ambiente propicio. A tal fin, es necesario monitorear los siguientes parámetros: la llegada de oxígeno a toda la mezcla, la humedad y el tamaño de las partículas.

Oxígeno (O2)

El compostaje es un proceso aerobio, es por ello que se debe mantener una aireación adecuada en la mezcla para permitir la entrada de oxígeno y, de esa manera, aumentar la actividad de los microorganismos. Para controlar que el porcentaje de oxígeno sea el adecuado simplemente basta con observar el estado de la mezcla. El material no debe estar apelmazado, debe haber intersticios por los cuales fluya el aire al interior de la mezcla. Una correcta aireación se realiza mezclando con una pala el material cada dos o tres días.

Humedad

La humedad es un parámetro estrechamente vinculado a la supervivencia de los microorganismos. Asimismo, la humedad se encuentra muy relacionada con el mal olor que se puede generar y las mosquitas que pueden aparecer. Si bien es muy importante que el material posea aspecto húmedo, no debería gotear líquido. Cuando se observa que la mezcla se encuentra muy húmeda, es aconsejable adicionar “material marrón”. En cambio, si la mezcla se observa muy seca (además de hidratarla) se puede agregar “material verde”.

PRUEBA

Hay un ensayo muy sencillo de realizar para observar si la humedad de la mezcla es la óptima. Se denomina “prueba de compresión” (squeeze test) y consiste en tomar con la mano una porción de material, apretar fuertemente y observar. Óptimamente, no se debería generar ninguna gota al apretar la muestra, pero ésta si se debería compactar. Si al apretar la mezcla se generan gotas de líquido que escurren por la mano quiere decir que el material se encuentra muy húmedo. Por el contrario, si el material no se compacta es que se encuentra muy seco.

Solución de problemas

Mal olor, aparición de mosquitas o exceso de lixiviado Si la compostera presenta alguna de estas situaciones, seguramente es porque el material se encuentra muy húmedo y con una baja aireación. Para corregir este inconveniente lo que se aconseja es:
1. Picar el material para aumentar la velocidad de degradación.
2. Adicionar material estructurante.
3. Controlar la humedad (agregar materiales secos).
4. Mezclar el material.

Baja descomposición del material

Si el material introducido en la compostera no se comienza a degradar rápidamente, probablemente haya algún impedimento para la acción de los microorganismos. Para corregir este inconveniente lo que se aconseja es:
1. Picar el material para aumentar la velocidad de degradación.
2. Controlar la humedad (humedecer la mezcla).
3. Mezclar el material

Escape de lombrices

Si decidiste colocar lombrices en tu compostera y notás que las mismas se están tratando de escapar por la tapa o las encontrás en el piso, pueden estar ocurriendo algunas de las siguientes situaciones:

• Falta de material fresco (fuente de alimento de las lombrices). En este caso, hay que colocar material fresco para que las lombrices puedan alimentarse.

• Baja humedad del material. Recordá que a las lombrices les gusta vivir en un ambiente bastante húmedo. Por eso, si ves que el material de tu compostera está muy seco, mojalo un poco. Para saber si la humedad es la indicada, hacé la prueba de compresión: tóma el material y aprétalo con la mano. Idealmente, debería compactarse bien y generar algunas gotitas.

• Si después de un tiempo notas que tus lombrices están más pequeñas, que no crecen tanto y que no se reproducen, puede ser que se encuentren descalcificadas. Para solucionar esto pone cáscara de huevo bien triturado.

¿Cuándo está listo el Humus de lombriz?

Con la densidad de lombrices calculada se puede programar para tres meses.
Los primeros signos de presencia son en superficie.
Después de un estimativo teórico y la observación para el diagnostico se agregan 10 o 15 días más.
Es tiempo de dejar de regar y comenzar la extracción de lombrices.

“Un buen lombricultór llega a la zaranda sin lombrices”