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Karina fulminó a Ramiro Marra por chuparla menos

Ramiro Marra y su exilio libertario: el bolonqui interno en La Libertad Avanza

Cuando la obsecuencia es el único programa de gobierno, el poder se convierte en un espejo deformante. Karina y Patricia juegan al reflejo, pero en política, el que aplaude demasiado fuerte suele quedarse sordo antes de tiempo.

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Lo rajaron nomás. Como un compadre que pierde el truco con un “quiero vale cuatro” mal cantado, Ramiro Marra fue expulsado de La Libertad Avanza por haber apoyado el aumento de impuestos en la Ciudad de Buenos Aires. Una jugada que, a ojos del mileísmo, fue un sacrilegio contra la fe libertaria. El comunicado oficial dejó en claro que nadie, pero nadie, se salva si no sigue la doctrina del profeta anarcocapitalista.

Un culebrón de internas y traiciones

A ver, tampoco es que Marra venía floreándose como el más leal de los seguidores de Milei. Los rumores de internas no son nuevos, y el distanciamiento venía cocinándose a fuego lento. Desde que le soltaron la mano como jefe de bloque en la Legislatura porteña, la relación ya estaba en la cuerda floja. ¿La gota que rebalsó el vaso? Ese voto a favor del aumento impositivo, algo que en el diccionario del mileísmo es tan blasfemo como que Borges haya elogiado a un escritor mediocre.

Por supuesto, la orden bajó desde la cima misma del olimpo libertario. La siempre enigmática Karina Milei, mano derecha de su hermano y estratega del oficialismo, habría tenido más de un cortocircuito con Marra. Y cuando en el mileísmo te señalan la puerta, no hay vuelta atrás.

Filosofía de la lealtad y el látigo

Si Nietzsche viviera, probablemente encontraría fascinante la dinámica de Milei con sus seguidores. La idea de un superhombre libertario, donde solo los fieles más acérrimos merecen un lugar en el Valhalla de la política ultraliberal. Lo de Marra fue, quizás, una tragedia griega con tintes de sainete porteño. ¿Un Edipo que quiso desafiar al rey? ¿Un Judas que se animó a la traición? Quién sabe.

A todo esto, podríamos sumar a Maquiavelo a la tertulia filosófica. Porque si algo está claro, es que en La Libertad Avanza no hay espacio para los débiles de convicción. O repetís el catecismo mileísta al pie de la letra o te echan a patadas en un comunicado impersonal. “No importa quiénes sean”, dijeron. Y listo, fin de la historia.

La política porteña, entre ajustes y purgas

El telón de fondo de este sainete es la discusión eterna sobre la presión impositiva en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras Jorge Macri impulsa aumentos para equilibrar cuentas, el mileísmo se aferra a su evangelio antiestatista con una devoción casi religiosa. La pregunta es: ¿hasta dónde puede resistir un gobierno que exige disciplina férrea en tiempos de pragmatismo político?

Marra, ahora fuera del redil libertario, deberá reinventarse. ¿Se transformará en un hereje del mileísmo? ¿Buscará nuevos horizontes políticos? Por ahora, el que fue uno de los más ruidosos brokers libertarios quedó afuera del juego grande.

Ha realizado varias declaraciones que han generado controversia:

  • Educación Sexual Integral (ESI): Marra criticó la ESI y sugirió que los jóvenes deberían consumir pornografía como alternativa educativa. Posteriormente, se retractó y calificó sus palabras como un «error de comunicación».
  • Medios Públicos y Paka Paka: Propuso cerrar o privatizar los medios públicos, incluyendo el canal infantil Paka Paka, argumentando que transmiten una visión ideológica de la historia. Para respaldar su postura, mencionó: «Mi mamá es profesora de historia y me dijo que en Paka Paka bajan tendencias ideológicas».
  • Personas en situación de calle: En enero de 2025, Marra afirmó: «La calle no es para dormir. Hay que terminar con esto. Levantar a todo el que no lo entiende», lo que fue interpretado como una postura insensible hacia las personas sin hogar.
  • Consejos financieros: En una ocasión, Marra sugirió que «hay que vivir al día y no ahorrar», lo que generó críticas por promover una actitud financiera imprudente.

Y usted, estimado lector, ¿cree que la política es cuestión de principios o de lealtades estratégicas? ¿Marra pecó de ingenuo o simplemente le tocó el papel del chivo expiatorio?

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