La madrugada del 3 de octubre de 2025 quedó marcada en el barrio de Palermo por un accidente que pudo terminar en tragedia. Un ascensor de un edificio ubicado en Arévalo al 2700 se desplomó desde el séptimo piso con nueve jóvenes en su interior, todos de entre 17 y 20 años.
El hecho ocurrió cerca de la 1:35 de la madrugada y movilizó a un enorme operativo: 11 ambulancias y una unidad de triage del SAME, además de varias dotaciones de bomberos de la Ciudad. Los equipos de emergencia lograron rescatar a los chicos, seis mujeres y tres varones, que quedaron atrapados dentro de la cabina destrozada.
El estado de las víctimas
Los heridos presentaban politraumatismos de distinta gravedad. Una joven sufrió la fractura de un fémur, lesión que requirió inmediata atención especializada. Todos fueron trasladados a distintos hospitales porteños: Pirovano, Fernández y Rivadavia, donde permanecen bajo observación médica.
Investigación en marcha
La Comisaría 14 B y la Unidad de Flagrancia Norte, a cargo de Federico Brondini, quedaron al frente de la investigación. Se busca determinar qué originó el siniestro en un edificio donde residen decenas de familias. Como medida preventiva, se dispuso una consigna policial en el lugar.
El barrio y la seguridad edilicia
En Palermo, los vecinos miran con preocupación: “Uno se sube a un ascensor todos los días, nunca pensás que puede pasar algo así”, comentó un frentista de la cuadra. El desplome reabre el debate sobre el mantenimiento de ascensores en la Ciudad, en un parque edilicio donde conviven torres nuevas con construcciones antiguas.
Preguntas que quedan abiertas
- ¿Se trató de una falla de mantenimiento o de un desperfecto técnico puntual?
- ¿Quién controla realmente que los ascensores de los edificios porteños cumplan con las normas de seguridad?
- ¿Qué garantías tienen los vecinos de Palermo y de toda la Ciudad para que no vuelva a ocurrir un episodio semejante?
Mientras los jóvenes se recuperan, Palermo vuelve a debatirse entre la modernidad de sus edificios en altura y la fragilidad de la seguridad urbana. Una madrugada que pudo haber terminado en tragedia deja a la comunidad con una certeza: la vida cotidiana depende de mecanismos tan simples como la confianza en un ascensor.
¿Vos qué opinás? ¿El Estado y las administraciones de consorcio hacen lo suficiente para garantizar la seguridad en los edificios de Buenos Aires?
Escribinos a lectores@palermonline.com.ar y sumá tu voz al debate.
