El Kirchnerismo descubrió la pobreza en la Argentina. Ahora nadie se hace cargo de «la década ganada».

Ser K es ser pianta votos. Comenzó el despegue de ser K. El titular del sindicato de encargados de edificios y del Partido Justicialista (PJ) porteño, el que núnca trabajó de portero, o al menos núnca se supo donde trabajó, Víctor Santa María, advirtió que el gobierno nacional «impositivamente no es progresista» y reclamó que «el que más tiene pague más».

«Este gobierno ha hecho mucho por la distribución de la riqueza, pero impositivamente no es progresista… Deberíamos tener impuestos más progresivos, que el que más tiene pague más, no el que menos», planteó.

Me despego de los K, siendo K, por que ser K en Capital es ser pianta votos.
Sorpresivamente, el dirigente porteño incluso se animó a problematizar uno de los pilares menos criticados de la política social del kirchnerismo, la Asignación Universal por Hijo. «Ojalá podamos decir en diez años que la Asignación Universal fue una vergüenza, porque que exista estamos reconociendo que hay pobreza, gente sin trabajo», precisó en una entrevista publicada hoy en el diario La Nación.

«Yo le diría que busquemos una reforma impositiva para el país, que es una materia pendiente de la última década. El IVA en alimentos y bebidas es un tema por discutir», aseguró el secretario general del Suterh.

Todo político K quiere ser como Micky Mouse: quiere ser encantador para que la gente se olvide que es una rata.