Club de Pescadores: El viejo muelle llamado de los Franceses

El 3 de agosto de 1903: En un viejo muelle llamado de los Franceses suerte de prolongación de la actual calle Ayacucho, unido a los murallones por donde pasaban los trenes de la Estación Retiro, se funda el Club de Pescadores, primera entidad en su género en América Latina. Este muelle de diez cuadras de largo era utilizado en el siglo pasado por empresas carboneras francesas para desembarcar su producto en nuestro país y descargarlo directamente a vagones del ferrocarril, los que luego se deslizaban por unas vías colocadas sobre aquel muelle. La actividad del mismo había cesado hace algún tiempo, y el abandono causaba en él un deterioro creciente.

 

Un grupo de pescadores que allí se reunía para practicar su deporte, autorizados para el uso del mismo por las autoridades nacionales, munidos de tablones, maderas y restos de material ferroviario lo repara y reforma con su propio esfuerzo, poniendo aquello en condiciones para poder practicar allí la pesca: Nada más y nada menos que diez cuadras de muelle!

Nace allí una vocación comunitaria al impulso de la pesca deportiva.

Los nombres de algunos de aquellos pioneros son: Mazzini, Almanza, Grande, Benavídez (todos ellos fueron luego presidentes del Club), Marré, Quirno, Ayerza, Vattuone, Pelossi, Scott, Devoto, Berisso, Casalla, Graziano y Bedoya, entre otros. Construyen una casilla como guardarropa y depósito de elementos de pesca y pertenencias, fotografía que se puede ver en la Sala Histórica.

Club de Pescadores

Fecha de fundación: 3 de agosto de 1903

Secretaría Administrativa: Teléfonos: 4773-3636/0649/1354
Horarios de atención: Lunes a viernes de 9:00 a 20:00 horas
Sábados, domingos y feriados: de 10:00 a 19:00 horas

Sede Central: Av. Rafael Obligado s/Nº y Av. Sarmiento – Costanera Norte – Ciudad Autónoma Buenos Aires – C1426COA – Argentina.

Sede Central: Abierto las 24 horas los 365 días del año para que el socio pueda disfrutarlo en cualquier momento sin previo aviso. Restaurante de primer nivel con un salón exclusivo para sus asociados con una carta preferencial y descuentos en ambos salones. Salón de Eventos sociales y empresarios. Extenso muelle de pesca de 557 mts con toldos, mesas, bancos y todas las comodidades que incluyen refugios con heladera, microondas, dispenser de agua fría y caliente y aire acondicionado. Sector de solárium con reposeras. Amplios lugares de estar y diversión como Sala de Pool, Biblioteca, Sala de Juego y Estar, dotadas con aire acondicionado y televisión satelital. Exclusivo Acuario con especies de la Cuenca del Plata abierto al público y programas de visitas escolares. Escuela de Pesca para niños. Eventos culturales los domingos a la tarde con acceso libre y gratuito.

La primera casilla del club

3 de agosto de 1903: En un viejo muelle, llamado de los Franceses, suerte de prolonga- ción de la actual calle Ayacucho, unido a los murallones por donde pasaban los trenes e la Estación del Retiro, se funda el Club de Pescadores.
Dicho muelle había sido construido por una compañía francesa para el atraque de sus lanchas carboneras, cuyas descargas se efectuaban directamente a vagones del ferrocarril, los que luego se deslizaban por unas vías colocadas sobre aquel muelle.

La actividad del mismo había cesado hacía algún tiempo, y el abandono causaba en él un creciente deterioro. Fue entonces cuando un grupo de pescadores, que allí se reunían para practicar su deporte favorito, se dieron a la tarea de repararlo. Nada más y nada menos que diez cuadras de muelle! . Mas tarde inician la tarea de construir una casilla (cuya fotografía está en el Bar del Club actualmente) como un lugar para dejar sus pertenencias. Los nombres de algunos de aquellos pioneros son Mazzini, Almanza, Grande, Benavidez, (todos ellos fueron con el tiempo Presidentes del Club), Marré, Quirno, Ayerza, Vattuone, Pelossi, Scott, Devoto, Berisso, Casal la Graziano, Bedoya y muchos otros. Los primeros nombres de esta larga y prolífera historia.

10 de agosto de 1905: La vida del Club está inexorablemente ligada a las aguas embravecidas del Plata. En efecto, estas aguas han provocado reiteradas veces daños que, a otras gentes, menos cabalmente persistentes, tal vez les hubiera significado poner fin a los esfuerzos, bajar los brazos y entregarse a la derrota.

A los socios del Club de Pescadores jamás les ocurrió eso. Ese 10 de agosto, las aguas del Río de la Plata, en su furia implacable, se llevan para siempre el Muelle de los Franceses.

La consigna es impedir que el esfuerzo se pierda, que la ya pujante grey pescadora se disperse.

Don Pedro Mazzini, ya por entonces Presidente del Club, es quien a la cabeza del conjunto logra mantener la unión y la voluntad de progresar ante la adversidad.

14 de octubre de 1911: Ya con don Julio Almanza como Presidente se inician importantes gestiones ante el Señor Presidente de la República don José Figueroa Alcorta para la obtención por parte del Club del rompeolas de la Dársena Norte, que no es otro que el que hoy ocupa nuestra entidad amiga, la Asociación Argentina de Pesca. Tras ellas, y con el total éxito como resultado, por resolución del Sr. Almirante Blanco, se obtiene la cesión de dicho rompeolas, y el especial otorgamiento de vigilancia armada por parte de la Armada Nacional.

25 de enero de 1923: El Club obtiene su personería jurídica. De este modo el Señor General don Félix Benavidez, que ya había cumplido tres períodos como Presidente de la institución, pasa a ser el Primer Presidente legal del Club de Pescadores. Sus antecesores lo habían sido de hecho, aunque a los efectos de los valores éticos y morales de esta historia ello no significa desmedro alguno a sus gestiones, todas ellas fundacionales y valiosísimas.

18 de mayo de 1926: Preside el Club el Dr. Carlos Ray. La Asamblea de asociados autoriza especialmente a la Honorable Comisión Directiva para iniciar todos los estudios necesarios para la construcción, en algún lugar de la costa, de un muelle y un edificio para actividades sociales.
Son los primeros pasos de la gran patriada.

3 de noviembre de 1926: La Asamblea, reunida con carácter de Extraordinaria, resuelve realizar un EMPRÉSTITO GENERAL INTERNO OBLIGATORIO, exclusivo como su nombre lo indica para los socios del Club, cuyos fondos serán destinados a la construcción de dicho muelle y edificio social, en “cemento armado”.

27 de abril de 1928: Su Excelencia, el Señor Presidente de la Nación don Marcelo Torcuato de Alvear, firma el Decreto que confirma el permiso para el Club de Pescadores, con el fin de que éste proceda a la construcción de su muelle y edificio social en la Avenida Costanera Norte, como prolongación imaginaria, río adentro, de la Avenida Domingo Faustino Sarmiento.

31 de mayo de 1929: A pesar de aquel decreto, algunos socios, creían que éste no era el lugar adecuado. Sin embargo, tras largos estudios, análisis de los mismos y posteriores arduos debates, se resuelve construir en el lugar precitado. Presidía nuestro Club por entonces don Agustín Rebuffo.

26 de octubre de 1930: La actividad ha sido febril. En este día se inaugura el muelle de pesca. Una amplia plataforma es el lugar donde muy pronto se iniciará la construcción del edificio. La foto del Club en esta fecha está también en nuestro actual bar.

2 de enero de 1931: Comienza a funcionar un servicio de colectivo para permitir el traslado de los socios desde Plaza Italia hasta el Club. La vida de éste se intensifica grandemente con todas estas prestaciones que el socio recibe como resultado de su propio y exclusivo esfuerzo.

4 de julio de 1931: La marcha de los trabajos continúa a ritmo infatigable. Ya presidiendo el Club el Dr. Francisco Nario se llama a licitación pública para la construcción del edificio social.

14 de agosto de 1932: Se realiza el PRIMER CONCURSO DE PEJERREY en nuestro muelle, que finaliza con el siguiente resultado: 10 Pedro Lahore con 7 piezas. Se adjudica la Copa Alicock y Medalla de Oro; 20 Santiago Reil con 6 piezas. Gana una caña de pescar y medalla de plata; 30 Carlos Ceres, con 6 piezas, obtiene una medalla de plata. También ganan medallas de plata por Pieza mayor el socio Emilio Piertet y por pieza menor (8 gramos!) el Señor Lorenzo Lambruschini. Tras esta primera competencia deportiva en nuestro muelle, hace 31 años, se sirve un almuerzo de camaradería en el edificio, aún sin terminar de construir.

18 de setiembre de 1932: Ante el éxito obtenido por ese concurso, un mes más tarde se realiza otro que ahora cuenta con 83 socios inscriptos y 15 señoras e hijos de socios. Lo vuelve a ganar el señor Pedro Lahore que fue durante muchos años un gran pescador de pejerrey en el Club. pero ahora con 32 piezas. Había un suave viento del sudeste, se pescó en bajante en una mañana de sol. Era la época en que se pescaba con boyas de 20 milímetros, esmerillones de bronce, tanza de 0,60 en la madre y un poquito menos en las brazoladas, que ostentaban anzuelos nº 2, 3 o 6 a lo sumo.
Después del concurso un pequeño” festejo: almuerzo de camaradería, a los postres la actuación de un prestidigitador y un ventrílocuo, y más tarde un té danzante, con orquesta, para terminar la fiesta.

28 de setiembre de 1932: Se adquiere un auto marca Buick 11 con carrocería de verano e invierno según dice el acta correspondiente. Se autoriza pagar por el mismo 700 pesos moneda nacional, en cuotas de 50 pesos mensuales, sin intereses. Su destino, transportar más cómoda y regularmente los socios del Club a Plaza Italia, y viceversa. La parada de espera era en la vereda del Jardín Zoológico.

28 de noviembre de 1932: La construcción del edificio avanza, razón por la cual el Presidente, que continúa siendo el Dr. Nario, decide convocar en él a la Primera Asamblea que realiza el Club en casa propia.

Desde esa misma fecha, en el año 1982, una placa recuerda la memoria de aquél trascendente hecho, al cumplirse los 50 años del mismo.

16 de enero de 1937: Con la presencia de su Excelencia el Señor Presidente de la República General Agustín P. Justo, se inaugura oficialmente, totalmente terminado, amueblado y decorado, el edificio social. Un estupendo álbum de fotos, existente hoy en la Presidencia del Club así lo recuerda. El viejo sueño se ha cumplido, nuestra casa engalana la belleza porteña, es admiración de propios y de extraños, y las instalaciones completadas son únicas en su género, en el mundo entero. Para ello, sólo se ha contado con el esfuerzo de los asociados, sin préstamos especiales de ningún favor de Estado, ni créditos externos ajenos al Club mismo. Sólo aquél EMPRÉSTITO INTERNO GENERAL OBLIGATORIO aprobado en 1926. A los diez años la misión ha sido cumplida.

19 de octubre de 1939: La Comisión Directiva aprueba la propuesta de la agencia de noticias Reuter, por entonces una de las más importantes del mundo, para instalar una antena y estación de recepción de noticias desde el exterior hacia la Argentina, acercándose, en concepto de alquiler, la cifra de 200 $ mensuales. La misma se instala en la Torre del Edificio. Como hecho singular digamos que debido a ello, y a un inconveniente en su línea directa al centro de la ciudad, el empleado de Reuter, el día que finalizó la Segunda Guerra Mundial bajó las escaleras a la carrera para poder pasar la noticia a su agencia por el teléfono del Club, razón por la cual nuestra casa fue el primer lugar del país donde se supo la grata nueva de la terminación de aquél flagelo.

15 de abril de 1940: La creciente más importante registrada hasta ahora en el Río de la Plata. La foto de la misma está también en nuestro bar donada por nuestro consocio, el Sr. Avalos. El agua corría por los pasillos del edificio en el momento del mayor pico de la creciente. La Prefectura ha ordenado el retiro de toda la gente del edificio, pero nuestro marinero de guardia Tomás Placencia decide permanecer en la Torre, que temblaba con el violento oleaje. Tiempo después el Club entregaba una medalla de oro recordatoria al fiel servidor del Club que tan estoicamente había cumplido su deber.

1º de mayo de 1942: Nuevamente, pasa por la inteligencia y la intelectualidad de Huysmans, un hito importante del Club. Se instalan por su idea y sugerencia los “faroles de abajo”, como se llaman desde entonces. Consistían entonces de lámparas a vapor de sodio, las que agregaron una notable posibilidad de pesca tanto de pejerrey, como de manduví en nuestro muelle. Aquello fue verdaderamente revolucionario y positivo para los pescadores, que durante muchísimos años, en la temporada invernal fundamentalmente llenaban el muelle por las noches, y los sábados, llegar después de las 17 horas podía significar quedar sin lugar para pescar algo realmente importante.

2 de agosto de 1942: Se procede a inaugurar en el Club el Museo Ictiológico y Acuario, bajo la Presidencia del Sr. Juan F. Gadci. Estaba ubicado el mismo donde ahora está el vestuario de damas. La trascendencia y el talento del Dr. Gastón Huysmans un ser excepcional en la vida del Club merecen su presencia en esta reseña histórica, ya que junto con el Dr. Almanzor Marrero, lograron con sabiduría, sacrificio y su precioso tiempo personal, realizar una obra única en el país por entonces. La colección de los peces embalsamados era la fauna ictiológica completa del Río de la Plata, y en peceras especialmente diseñadas al efecto también era casi completa la presencia de peces Vivos. Lamentablemente, al pasar algunos años después el Dr. Huysmans a residir en Córdoba, el acuario fue muriendo hasta desaparecer por completo. Queremos aquí reiterar algo que dijimos al fallecer ese insigne pescador deportivo e ictiólogo que fue Huysmans: “Alguna vez se hará justicia. Y un arroyo argentino, de aguas limpias y cristalinas llevará el nombre de Gastón Huysmans, como homenaje merecido a sus obras, a sus calidades humanas, a tantas cosas realizadas en bien de la conservación de las especies y la intangibilidad natural”.

8 de octubre de 1942: se organiza el Primer Concurso de Pesca de Boga. Por entonces se pescaba con líneas de mano (dos por pescador) y eran ases de ésa muy difícil pesca, verdaderos maestros como Blanco, Degiorgi, Monsalve, Taruco, Greco, Del Bello y otros.

25 de octubre de 1942: La CD crea la primera Subcomisión de Pesca en el Club. La integran los Sres. Zabala, Siciliano, Monsalve y Rampoldi. Creada con el fin de organizar la pesca deportiva, y además estudiar nuevos lugares de pesca para así ampliar las posibilidades de los socios de practicar su deporte favorito, esta Subcomisión de Pesca con el tiempo se transformaría en la organizadora fundamental de la pesca de competencias. Sus integrantes, sucesores de aquellos, con una actividad creativa y profunda no sólo mejoraron las prácticas en sí de la pesca, adoptando sus formas más deportivas sino que dieron base a la reglamentación que luego se extendería prácticamente a todas las instituciones del país. En aquella tarea tuvieron un rol fundamental algunos socios que como Guillermo Schmidt, Eliseo Fernández, Andrés Verga y Valentín Germano constituyeron verdaderos pilares de aquella fecunda tarea.

29 de octubre de 1942: Es instalado en el muelle de pesca el “Refugio” hecho posible gracias a la muy especial donación de un socio caracterizado del Club: el Sr. Tortosa. Protección de vientos y de lluvias, aún hoy cumple su función generosamente.

17 de junio de 1943: Otra vez el nombre del Dr. Huysmans en un hecho de categórica trascendencia. Se realiza la Primer Conferencia de un muy importante Ciclo por él ideado, organizado y realizado. El es quien con su natural simpatía y singularísima atracción personal dicta aquella primera conferencia, titulada “Así pescaban nuestros antepasados”. Una muy nutrida audiencia lo acompaña.

30 de agosto de 1943: Se consagra por vez primera un Campeón de Pejerrey en el Club, como consecuencia de la suma de puntos obtenidos a través de los concursos del año. Se trata de Aristóbulo Marcenaro, que luego durante años se destacará en la actividad.

31 de octubre de 1944: Se autoriza a la Comisión Directiva a iniciar gestiones destinadas a la adquisición de embarcaciones cuyo destino será la Laguna de Chascomús. Es el primer paso de la inserción institucional y deportiva del Club en ese espejo de agua. Presidía el Club don Enrique Sesarego. Es digno de destacar, como hecho curioso y a tener en cuenta en la actualidad, que la pesca del Club está tan decaída, las consideraciones de aquella medida. “DADA LA ABSOLUTA ESCASEZ DE PESCA DE PEJERREY EN NUESTRO MUELLE, YA QUE VIRTUALMENTE NO SE EXTRAE UN SOLO PEJERREY EN JORNADAS ENTERAS DE PESCA, SE DECIDE. ..También antes pasaban estas cosas.

28 de noviembre de 1945: Se resuelve adquirir un equipo completo de música, para ser utilizado en las fiestas que se realizaban en nuestro salón. De esta manera se confía en eliminar gastos por contratación de orquestas. Se resuelve también colocar equipos parlantes en el muelle y edificio Para localizar a los socios que sean llamados telefónicamente. En esa misma reunión se decide la afiliación del Club a la FADEP (Federación Argentina de Pesca).

29 de octubre de 1946: Se prohíbe con carácter definitivo la pesca con espineles en el muelle. Sólo se permite en el muelle de entrada, la cual se prohíbe poco después.

6 de mayo de 1947: Otra vez surge la carencia de pesca en nuestro muelle. Otro hombre, que sin duda merece estar en esta historia, es el de don Leandro Lópina. Organiza los llamados “Concursos Sorpresa” de original concepción. Los Pescadores se distribuían por el muelle como mejor les parecía, a determinada hora levantaban sus líneas y marchaban al edificio. Se contaban las piezas y se procedía a la entrega de premios, que por sus características constituían la “sal” de la jornada, por la sorpresa que en sí constituían. Gallinas vivas, conejos, un cajón de fruta, un canario, etc. hacían la alegría de todos. Y luego, a comer todos juntos! Así fue como en una época de crisis de pesca el Club continuó estando concurrido y divertido al máximo. Esto tan bueno de la amistad…

24 de setiembre de 1950: Otro gran hito. Se autoriza a la CD gestionar la compra de terrenos en el Río Paraná Guazú, pesquero realmente de leyenda, con el fin de instalar allí un Anexo acorde con las necesidades de una creciente pléyade de pescadores. Continúa presidiendo el Club don Enrique Sessarego.

2 de octubre de 1951: Llega al Paraná Guazú, y es allí fondeado definitivamente el Rastreador A.R.A. Almirante Seguí, gemelo del Fournier, que desapareciera para siempre con toda su tripulación en aguas del Estrecho de Magallanes. El inolvidable Seguí ha llegado al lugar en cesión para el Club, por la Marina de Guerra. Queda a nuestro cargo para protegerlo y cuidarlo, con el fin de que los socios pesquen en él. Allí escribiría la amistad, el afecto, la camaradería, páginas inolvidables. A bordo, con esas notables pescas que allí se obtenían, y toda esa inmensa calidez humana, que es patrimonio del Club de Pescadores, será inolvidable para todos los que vivieron. Y fue, asimismo base, motivación y fundamento de la inserción del Club en las tierras selváticas del sur entrerriano.

4 de octubre de 1952: Dando definitiva forma a la gran vocación realizadora en el Guazú se adquieren los terrenos que hoy posee allí la institución, justo frente al apostadero del Seguí.

10 de agosto de 1953: La Federación Argentina de Pesca, que por entonces regía la actividad de la pesca deportiva en la República, y a proposición de la Asociación Argentina de Pesca por vía de su entonces Presidente Sr. Chavarri, instaura el día 3 de agosto como Día del Pescador Deportivo en Argentina.
Emocionante y auténtico homenaje al Club Decano.

16 de enero de 1955: Ya en las postrimerías de su Presidencia, por cuanto al año siguiente lamentablemente fallece en ejercicio de la misma, don Enrique Sessarego, cristalizando otra gran idea de Huysmans invita a las Sras. Aída de Carranza, Lily de Cerini, Haydeé de Niseggi, Rosa de Zannielo, Inés de Waskiewicz y al Sr. Mario Trigub Clover junto con el Dr. Huysmans a una reunión en el Club, con el objeto de fundar el CLUB DEL NIÑO PESCADOR, a la sazón el Primer Club Infantil de Pesca del mundo, entidad que estando dentro del Club de Pescadores, y contando desde entonces con su Presidente como Presidente Honorario, ha desarrollado y desarrolla una gran actividad.

27 de julio de 1958: Preside el Club don José María Menéndez. Otra vez el sudeste se hace presente, y la creciente provoca enormes daños en toda la costa. El Club sufre también lo suyo y si bien el muelle y el edificio en su aspecto estructural se mantienen intactos, se pierde una enorme cantidad de vigas de madera en el muelle, virtualmente arrancadas del mismo, hay gran pérdida de bancos y elementos sueltos, una muy importante destrucción de mosaicos, etc.

17 de agosto de 1958: Un grupo de socios ad honorem han reacondicionado el muelle con su esfuerzo personal, precariamente, para que se pueda entrar al Club y pescar en algunos lugares. Pero el arreglo no puede ni debe postergarse. La CD llama a Asamblea Extraordinaria. En la misma tras un prolongado debate, se resuelve adoptar la única decisión posible: UN NUEVO EMPRÉSTITO INTERNO GENERAL OBLIGATORIO para la reconstrucción. El mismo será de 1.000 $ (200 u$s de entonces) reintegrable por sorteo, a los veinte años y sin devengar ningún tipo de interés, al cual, de acuerdo con la voluntad de cada uno, se lo puede aportar en cinco cuotas mensuales. Ello habla bien a las claras de aquella auténtica patriada de 1958. Y si recodamos que esa Asamblea votó 178 contra 11 esa medida, mejor aún. Una página de honor y de gloria en esta gran historia!

19 de agosto de 1963: Ya preside nuestro Club don Arduino Vitulli. Una helada mañana, en plena temporada de pejerrey, y como consecuencia de un rumbo en su casco, comienza a hundirse el querido Seguí. Lo hace lentamente, como con su última generosidad, de manera de que no haya costo humano en su partida final, hasta da tiempo a retirar algunos enseres de su interior. Por la tarde, y ante la tremenda congoja de los presentes, desaparece para siempre, con sus anécdotas y sus risas como recuerdos imborrables. Hoy descansa allí, en el lecho del río ancho. “El barco como aún se le dice al recordarlo, fue sin duda otra gran parte de este Club”.

12 de octubre de 1963: En un año particularmente aciago para el Club una chata y varios pontones del Ministerio de Obras Públicas se desprenden de sus amarras, y traídas por la fuerte sudestada que sopla, comienzan a golpear contra el muelle, y la esquina sudeste del edificio. Provocan gravísimos daños, pero con el tiempo el Club logra ganar el juicio correspondiente, y se puede realizar la reconstrucción de todo lo dañado sin deterioro económico para el Club.

11 de junio de 1965: Tras muchos inconvenientes y problemas se logra firmar la escritura de los terrenos donde hoy está el Anexo Guazú.

13 de octubre de 1965: Con el fin de ampliar posibilidades en el lugar se adquieren también los terrenos que tienen como atracadero el comúnmente denominado “Muelle Chico”.

9 de junio de 1967: Otro gran paso comienza. Se inicia la construcción del edificio que hoy orgullosos ostentamos, en las tierras entrerrianas. Con la dirección de Alfredo Defilippo y nuestro socio Honorario Constantino D. Tisi siempre presente en cuánto se trata del Club, esta obra se realiza con todas las prevenciones del caso para su perdurabilidad en el tiempo.

8 de setiembre de 1967: Continuando su política de Anexos, que tanto crecimiento y empuje da al Club al ofrecer la variabilidad de prestaciones y posibilidades de pesca tanto al socio como a su familia, la CD de Arduino Vitulli adquiere en esta fecha terrenos en la Laguna de Chascomús, con vistas a crear allí un nuevo Anexo. Para dicha adquisición se utilizó los fondos provenientes de la venta de los terrenos donados por la Mesa de
los Jueves. De esta manera cumple además una expresa autorización y disposición de la Asamblea General de socios llevada a cabo el 11 de diciembre de 1966.

3 de noviembre de 1967: Siempre bajo la muy progresista Presidencia de don Arduino Vitulli, se inaugura otra importantísima obra en el desarrollo de nuestro Club. Ya hacía tiempo que el pequeño comedor diario de la Planta Baja, donde ahora está la Biblioteca, quedaba chico a la creciente necesidad de los asociados. Avanzando con grandes sacrificios se logra terminar, donde antes quedaba la terraza, el actual salón comedor, bar y nueva cocina. Ello implica además de la gran comodidad que se obtiene para más de 200 personas, la instalación de roperos para los socios donde antes quedaba la cocina y el techado de las galerías externas.

27 de setiembre de 1969: Otro gran hito histórico se lleva a cabo en este día: La inauguración del Anexo Guazú, gran aspiración societaria de siempre, pero mucho más urgente desde el hundimiento del Seguí. Allí también siguen viviendo los socios momentos realmente maravillosos por muchas razones que hacen fundamentalmente a la necesidad espiritual del hombre. A la vera del río generoso en pesca durante todo el año, y rodeados por la fantástica quietud natural, los socios se hacen más amigos, más unidos, más proclives al humor y a la jovialidad. Allí no sólo se hacen amigos nuevos, sino que se fortalecen los lazos de unión con los que ya se tienen, se conocen mejor las gentes, se gana esa cosa tan importante que es en la ajetreada vida del hombre de hoy el auténtico descanso, el momentáneo y necesario olvido de los problemas y los conflictos de la vida ciudadana. -foto-

24 denoviembre de 1976: bajo la presidencia de Don Nicolás Falabella se comienzan las obras sobre el actual anexo Chascomús en el Paraje Monte Brown, frente a la laguna. Para dicha compra se utiliza el producto de la venta de viejos terrenos que el Club poseía en las inmediaciones del pueblo.

22 de septiembre de 1978: con la persistente labor de Don Federico Riganti Muñoz se intensifican las obras tendientes a la construcción de un quincho y posterior refugio para los socios en la sede de Chascomús.

Octubre de 1983: se inauguran en forma definitiva las obras de la sede Chascomús consistentes en quincho, comedor – restaurant y hotel con seis habitaciones, bajo la presidencia de Joaquín Rocca Rivarola.

Julio de 1986: se amplia el edificio de la sede Paraná Guazú, se construye 240 metros de muelle, se rellena ampliamente el predio y se construye el camino Elíseo Fernández que permitió arribar por tierra al anexo.

20 de noviembre de 1991: se promulga la Ley 24.031 por unanimidad de ambas cámaras del Congreso Nacional. Por dicha ley se otorga la concesión al Club de Pescadores por 99 años del espacio donde se asienta el edificio de su propiedad. Esta ley se debe al invalorable gestión del presidente de entonces Don Joaquín Rocca Rivarola y al proyecto del Dr. Jorge Reinaldo Vanossi.

17 de agosto de 1993: cumpliendo los 90 años de vida se hace presente en el Salón de Actos por primera vez en su historia una Orquesta Sinfónica. En la oportunidad concurrió por la Nación la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por el maestro Jorge Rotter, interpretando obras de Beethoven, Borodin y Gianneo.

25 de abril de 1999: un fuerte movimiento de tierra hace zozobrar y desaparecer en las aguas, el refugio y el 70% de los muelles existentes en la sede Guazú. Inmediatamente comienza la tarea de reconstrucción. Preside el Club el Dr. Martín Márquez quién confía al encargado Rafael Spytma las tareas de reconstrucción.

12 de diciembre de 1999: se inaugura la pileta de natación, quincho exterior y baño auxiliar en la sede Chascomús, realizándose el homenaje con motivo del fallecimiento de Don Federico Riganti Muñoz precursor de la misma. Precisamente el quincho es dedicado “A dos amigos, Joaquín y Federico” en virtud de la inquebrantable amistad entre J.R. Rivarola y el nombrado F. Riganti Muñoz. Una placa de madera instalada en su interior recuerda esa amistad.

24 de abril de 2000: Se funda la Copa Institucional Argentina de Pesca juntamente con el Club de Pescadores Olivos , la Asociación Argentina de Pesca y el Pejerrey Club de Quilmes. Su objetivo: Crear vínculos estrechos entre las instituciones de pesca más importantes del país y consagrar como principio básico que la actividad se practique con espíritu deportivo, buena fe y primacía del conservacionismo.

25 de mayo de 2000: se finalizan las obras iniciadas en abril de 1999 en la sede Paraná Guazú, con casi 500 metros de muelle. Se inauguran dos refugios en homenaje a los pioneros de la sede Don Constantino Tisi y Don Eugenio Carranza. En ese mismo año se inaugura la pileta de natación.

18 y 19 de Noviembre de 2000: Se disputa la primera Copa Institucional Argentina de Pesca, de la que participan los principales Clubes de Pesca del país. La primera versión tiene lugar en la Asociación Argentina de Pesca el 18 de Noviembre y en el Club de Pescadores el 19 de Noviembre de 2000. El vencedor es el Club de Pescadores Olivos y nuestro Club finaliza en segundo lugar.

Año 2001: En la sede Guazú se construye un quincho de gran comodidad para la masa societaria, en el parque del predio y muy cerca de la pileta existente.

Declaración de Monumento Histórico Nacional

11 de junio 2001: Declaración de Monumento Histórico Nacional: por Decreto 766/01 la Nación Argentina reconoce al Club de Pescadores como “MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL”, dejándose así consolidada su permanencia definitiva en la ribera del Río de la Plata.

4 de noviembre de 2001: Se funda la Copa Hermandad del Niño Pescador, todo un hito en la pesca deportiva dedicada a los niños. El torneo tiene como fin nuclear en un ámbito de amistad y camaradería a los niños pescadores de distintos clubes. La primera edición de la misma es dedicada al ex presidente Enrique Sessarego, promotor y propulsor del sector niños en el Club, allá por la década del cincuenta.

20 de diciembre de 2001: La mayor crisis política e institucional abate a la Nación con serio riesgo para la continuidad de Instituciones similares al Club. En medio del caos generalizado y la renuncia del titular del Poder Ejecutivo Nacional, el Club lleva a cabo, contra viento y marea, su tradicional Fiesta de la Amistad, como despedida del año.
En dicho ámbito, el Presidente Márquez pronuncia su frase “… Juntos, mejor…” . Así, con una economía ajustada y prudente el Club resiste estoicamente la delicada situación.

8 de agosto de 2002: La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires promulga la Ley 849, que consagra la “….Protección Estructural del inmueble conformado por la Sede Social y muelle de pesca del Club de Pescadores”, lo que significa un hito para la ineluctable conservación de nuestro Club.

29 de septiembre de 2002: Finalizan las obras de cerramiento completo del quincho de la sede Guazú, de esta forma está en condiciones de ofrecer óptimas prestaciones en cualquier período del año y bajo cualquier condición climatológica.

26 de febrero de 2003: Se inician las obras de refacción y puesta a punto de la sede social, en especial los techos y la torre del Club de Pescadores.
28 de mayo de 2003: Finalizan las obras de reacondicionamien-
to en los techos y la torre del Club.

27 de julio de 2003: Con motivo de la celebración de los cien años del Club, la institución funda la COPA CENTENARIO que nucleará a las principales instituciones piscatorias del país y que tiene por fin recordar esos primeros cien años de vida como un momento inolvidable para la institución.

30 de julio de 2003: Concluyen en forma integral los trabajos en el edificio, que reluce en las vísperas de un nuevo aniversario de la Institución.

3 de agosto de 2003: El Club de Pescadores cumple sus primeros cien años. Se desarrollan eventos durante todo el mes para conmemorar tan significativa fecha, incluyendo la espectacular fiesta de fuegos artificiales sobre el muelle.

Julio de 2004: Se publica el primer libro con la historia del Club de Pescadores como una forma de cierre a todas las festividades del Centenario. Dicho libro es entregado a los socios en oportunidad de celebrar los 101 años del Club, el 3 de Agosto de 2004.

2 de Noviembre de 2004: De cara a la invitación para concurrir a la Campaña Antártica, y previo a un intenso trabajo con el objeto de determinar alternativas, se procede a actualizar los símbolos del Club a fin de darles una mayor entidad Institucional. A tal efecto, sin alterar sus respectivos estilos y colores se rediseña la bandera, banderín y logotipo, insertando en los mismos las líneas correspondientes a la fachada del monumento histórico. Dichos cambios son registrados y protegidos legalmente.

2 de abril de 2005: Se iza la bandera del Club de Pescadores en la Antártida. En las diferentes bases antárticas quedan plaquetas del Club, que testimonian la presencia de nuestra Institución en los confines del planeta, gracias al aporte de la Armada Nacional que nos transportó en el buque rompehielos Almirante Irizar.

13 de Noviembre de 2005: Una Asamblea General Extraordinaria que con el tiempo será un punto de inflexión en la historia del Club. En efecto, de dicho plenario surge el nacimiento de dos nuevas sedes para esta querida casa. Los asambleístas aprueban por un lado la oferta de donación efectuada previamente por los consocios Isolina Pinza y César Piana de los terrenos para la futura Sede Barca Grande, predio denominado “La Isolina”, sito en el delta del Paraná sobre las márgenes del Río Barca Grande y el arroyo Romero, 3ª Sección de Islas, Partido de San Fernando. Se trata de 82 hectáreas de selva virgen que constituyen una reserva fundamental para el futuro del Club. Por otra parte, en esa misma reunión los socios resuelven la concreción de un objetivo legendario para el Club, cual es la adquisición de los predios de la futura Sede Santa Clara del Mar, Partido de Mar Chiquita, asignatura pendiente desde hace más de cincuenta años. La sede en el Mar Argentino ya es un objetivo cercano. El Pte. Martín Márquez entiende que los nuevos ámbitos sólo pueden desarrollarse si existe una posibilidad de uso por parte de los socios, de otra forma se constituyen en patrimonios estáticos y sin futuro. Expone ante la Asamblea la necesidad de construir comodidades en ambas, como ser hospedajes, muelles, obtener la concesión de escolleras y parquización para fomentar la concurrencia de socios al lugar. Los participantes aprueban la gestión y encomiendan a las autoridades electas un desafío único: Desarrollar las dos nuevas sedes en forma simultánea y en el menor plazo posible para lograr “la pronta utilización de los socios” que marca el Presidente.

30 de noviembre de 2005: Compra de los terrenos que en el futuro se convertirán en la nueva Sede de Santa Clara del Mar.

Diciembre de 2005: Un nuevo refugio, el segundo sobre el muelle de la sede central, da reparo a la masa societaria. Finalizan los trabajos para su ejecución durante el presente mes.

6 de mayo de 2006: Toma de posesión de la Sede Santa Clara. Inauguración del mástil Institucional. La Armada Argentina se hace presente con su numerosa banda de la Base Mar del Plata con el objeto de prestigiar el acto. Se plantan simbólicamente árboles y se instala una carpa para la reunión de los socios convocados. En su alocución el Pte. Márquez señala que comienza el desafío de convertir estos terrenos desolados, en un lugar cálido y apto para la concurrencia de los socios. Recuerda asimismo a todos aquellos que soñaron con vivir una circunstancia similar.

3 de Agosto de 2006: Se proyecta por primera vez, en el ámbito de la fiesta aniversario, el film “Una evocación al pasado”, con secuencias inéditas del período fundacional del Club. Dicha película, en donde la figura del Dr. Francisco Nario resulta excluyente, fue obtenida mediante un complicado proceso de reconstrucción en laboratorio, pues se encontraba seriamente deteriorada en antiguos envases de latón. Mediante tecnología de última generación se pudo generar un D.V.D. musicalizado que hoy es orgullo de los archivos institucionales.

23 de septiembre de 2006: Toma de posesión de la Sede Barca Grande. Inauguración del mástil Institucional. Los sones de la Banda de la Armada Argentina engalanaron el solemne acto. El Presidente inicia su alocución frente a los socios convocados con un “Bienvenidos al Paraíso Perdido…” destacando la importancia del lugar como una reserva única para el futuro del Club. Agradece también la generosidad demostrada por los socios honorarios Isolina Pinza y Cesar Piana e insta a la necesidad de desarrollo del lugar implementando comodidades para los socios.

13 de Octubre de 2006: La Orquesta Sinfónica Nacional engalana la sala mayor del Club de Pescadores, bajo las órdenes del Maestro Pedro Ignacio Calderón, secundado por el Maestro Andrés Spiller, ejecutan un repertorio clásico que es la delicia de una sala colmada, testigo de este privilegio. Una vez más el Club es huésped de las mejores orquestas sinfónicas del país, en este caso la de mayor prestigio.

19 de noviembre de 2006: Ante la necesidad manifestada por los Estados Nacional y Municipal de ampliar el Aeroparque Metropolitano por razones de seguridad, utilizando para ello la Playa de Estacionamiento del Club y sus primeros cincuenta metros de muelle de acceso, La Asamblea General aprueba por unanimidad el acuerdo celebrado con Autopistas Urbanas de la Ciudad de Buenos por el cual se dispone la prolongación en cien metros del muelle de pesca (nuevo mareógrafo y refugio incluido) y la construcción sobre pilotes de una playa estacionamiento exclusiva para mas de cien vehículos. Dicho acuerdo sería ratificado posteriormente por el Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Dirección Nacional de Puertos y Vías Navegables y la Dirección Nacional de Museos y Lugares Históricos.

22 de abril de 2007: Bajo una lluvia torrencial se inauguran las instalaciones de la Sede Santa Clara del Mar. La nueva sede marítima del Club cuenta con habitaciones con baño privado, quincho, parrilla, horno de barro y parque. Se hace presente la Banda Sinfónica de la Armada Argentina, el Intendente de Mar Chiquita, Sr. Jorge Paredi, autoridades Municipales y Provinciales y el Cura Párroco del Municipio. En su alocución, el Presidente Márquez señala que con esta obra se ha cumplido con un viejo anhelo de la Institución, de más de cincuenta años, cual es tener un punto de difusión y servicios para el socio en el Mar Argentino.

27 de octubre de 2007: Inauguración de las instalaciones de la Sede Barca Grande. Se trata de un sitio privilegiado por la naturaleza, donde se construyó sobre pilotes la sede que cuenta con habitaciones con baño privado, salón de estar, galería perimetral, muelle de amarre de embarcaciones y un extenso parque poblado de las más variadas especies de la flora del delta, que incluyen a diferentes tipos de árboles frutales.

5 de junio de 2008: La Armada Nacional cede al Club de Pescadores la nave F-Y-4, más conocida como Yerba 4. Culminan así las tratativas para concretar el paso inicial hacia una nueva ilusión: transformar a la embarcación como muelle de pesca flotante con destino en la nueva sede Barca Grande, rindiendo tributo a aquel otro buque que cumpliera análoga y exitosa función en la sede Guazú.
En posterior cena con las autoridades de la Armada Argentina, el Presidente Márquez agradece a los Almirantes Godoy y Rótolo el gesto de generosidad que la fuerza ha tenido con la Institución.

16 de Noviembre de 2008: La Asamblea Extraordinaria del Club aprueba el acta previamente pactada con Autopistas Urbanas de la Ciudad de Buenos Aires (AUSA), en donde se reiteran la mayoría de los conceptos vertidos en el acuerdo del año 2006 (ratificado por la asamblea del 19 de Noviembre de dicho año) para la prolongación del muelle del Club en cien metros, playa de estacionamiento privada sobre pilotes, locales comerciales y refugios a cambio de la cesión de sus cincuenta primeros metros del muelle de acceso con el objetivo de ampliar el Aeroparque Metropolitano . Se establecen las fechas de las distintas etapas y sobre todo las garantías de cumplimiento. El Pte. Márquez destaca en el plenario que se ha puesto en valor la totalidad de las obras comprometidas y que el Club de una manera u otra se verá notoriamente favorecido por el acuerdo ya sea por la construcción de las obras o por el cobro de una importante suma de dinero en caso de que la autoridad pública no cumpla con las mismas. Después de más de dos años de arduas negociaciones, las obras dan comienzo.

10 de Diciembre de 2008: El himno del Club, encargado en 1952 al poeta Federico García Alonso Diez y al compositor Sebastián Cambón destaca claramente en sus estrofas el liderazgo de la Institución y el amplio espectro de núcleos sociales que congrega. “…Un deporte que es de reyes y pastores…” detalla uno de sus versos. Su música se encontraba extraviada. Gracias a un proceso de búsqueda de más un año y medio, se hace contacto con la familia del Mtro. Sebastián Cambón y se rescata el pentagrama original del mismo, lo que podrá determinar en el futuro su grabación en modernos formatos.

Fuente: Club de Pescadores

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