Tiempo estimado: 50 minutos
Rinde: 1 pizza mediana (2 porciones grandes)
Apta para diabéticos – sin harina – sin gluten
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- 1 huevo (o 2 claras si querés más liviano)
- 1/2 taza de queso rallado duro (tipo reggianito, sardo o parmesano)
- 1 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal y pimienta a gusto
- Rocío vegetal o aceite de oliva
Paso a paso
1. Cocinar las berenjenas
Lavá bien las berenjenas. Cortalas al medio a lo largo y haceles unos tajitos en la pulpa. Llevalas al horno (200 °C) por 30 minutos o al microondas por 10 minutos hasta que estén bien blandas.
2. Extraer y escurrir la pulpa
Con una cuchara, sacales toda la pulpa. Colocala sobre un paño limpio o colador y escurrí bien el agua. Este paso es clave: si la mezcla queda muy húmeda, no se forma base.
3. Preparar la mezcla
Poné la pulpa ya escurrida en un bowl. Agregá el huevo, el queso rallado, ajo en polvo, orégano, sal y pimienta. Mezclá todo hasta que quede una pasta uniforme y algo pegajosa.
4. Darle forma a la base
En una fuente para horno, colocá papel manteca o una plancha de silicona. Rociá con aceite. Verté la mezcla y estirala con una cuchara o espátula hasta formar un círculo de unos 0,5 cm de grosor. Que no quede ni muy finita ni muy gorda.
5. Precocinar la base
Horneá la base a 200 °C durante 25 minutos o hasta que los bordes estén doraditos y la masa firme. Podés darla vuelta con cuidado y dorarla 5 minutos más del otro lado si querés crocante.
6. Armar la pizza
Sacala del horno. Agregá salsa de tomate natural (sin azúcar), queso magro rallado, vegetales grillados, champiñones, albahaca, lo que gustes. Volvé al horno unos 10 minutos más, hasta que el queso derrita y todo se amalgame.
7. Servir y disfrutar
Sacala con espátula, cortá y serví. ¡Sale una pizza liviana, crocante en los bordes y con todo el power vegetal!
